Aprende a vivir un día a la vez
Una de las cosas que probablemente mejor aprendimos en estos primeros meses del año es acerca de cómo vivir “un día a la vez”. La mayoría de nosotros comenzamos el dos mil veinte con un montón de planes, propósitos de año nuevo y agendas saturadas.
Vivir un día a la vez es estar conscientes de que mientras vivamos en esta tierra, todos los días tendrán sus problemas. Pero, como en la clase de matemáticas, los problemas no son para angustiarnos sino para resolverlos. Son los que nos mantienen vivos, pensantes, activos, creativos, pero sobre todo, dependientes de Dios.
Casi al final de esta contingencia, a un paso de entrar en algo desconocido que bien se le ha denominado la “nueva normalidad”, te propongo que aprendamos a vivir “un día a la vez”.
















