Ante la posibilidad de que pueda haber duranguenses en las fosas encontradas en El Verde, Esteban Villegas, dijo que esperan información de las instancias federales
¿Te quedas fuera de la conversación? Mandamos a tu correo el mejor resumen informativo.
En el marco del fortalecimiento de la derecha en Europa cada vez más, Países Bajos se acerca a llevar a cabo elecciones para la formación de un nuevo gobierno. Esto luego de la salida del Partido por la Libertad (PVV, por sus siglas en neerlandés) de la coalición oficialista el 3 de junio. Dicha decisión por parte del legislador y líder ultraderechista del PVV, Geert Wilders, de abandonar el grupo parlamentario ha desatado un descontento al interior del Parlamento ante la limitada disposición que éste ha mostrado por cooperar. Los demás legisladores han calificado esto como una acción irresponsable ante el caos que causa en la esfera política. El Primer Ministro independiente Dick Schoof, quien ha fungido como cuidador del cargo, se verá obligado a enfrentar una jornada electoral el 29 de octubre que puede no resultar a su favor ante la evidente ola conservadora que cada vez más arrasa en la región.
Primeramente, desde que Dick Schoof tomó posesión como Primer Ministro en julio de 2024, su coalición ha demostrado no ser lo suficientemente sólida. Ante la brecha entre las agendas partidistas, sobre todo en materia de migración, la llegada a acuerdos se ha visto obstaculizada. Recién comenzó el nuevo gobierno, Geert Wilders presentó iniciativas legislativas para endurecer la política migratoria y de asilo. Dado que muchas de ellas incluso tenían irregularidades legales, su aprobación no se llevó a cabo con la celeridad deseada por el partido ultraderechista. Incluso el Consejo de Estado, órgano asesor para el Parlamento, se posicionó en contra de las propuestas del PVV advirtiendo sobre las implicaciones que tendrían las autoridades de inmigración. Lo que derivó en amenazas de abandono de la coalición al poco tiempo, así como en críticas hacia el cuerpo de consejeros. Ello denota la unilateralidad con la que el grupo y, principalmente, su líder está dispuesto a actuar con el fin de moldear la política doméstica poniendo en riesgo las alianzas construidas y, con ello, la estabilidad gubernamental.
De esta manera, la salida del PVV del gobierno dará lugar a una próxima jornada electoral el día 29 de este mes. Dicha decisión desató el descontento de muchos miembros del Parlamento calificándola de irresponsable. Si bien el Primer Ministro Dick Schoof es independiente, pertenece a una coalición que se inclina hacia el conservadurismo. Tal está compuesta por el Movimiento Campesino, Nuevo Contrato Social, Partido Popular por la Libertad y la Democracia (BBB, NSC y VVD, por sus siglas en neerlandés) así como el ya mencionado PVV. Ello hace que el movimiento de la ultraderecha se considere imprudente pues el bloque ya contaba con medidas más estrictas de migración y de asilo tratando de empatar con las demandas de Geert Wilders. El colapso gubernamental provocado por éste denota, entonces, su prioridad hacia sus intereses personales, que a la estabilidad nacional. Esto debido a que al Jefe de Gobierno le será imposible aprobar nuevos proyectos legislativos sin una mayoría detrás de él, haciendo que la opción de formar una nueva coalición mediante comicios sea la más apropiada.
Aunado a ello, las encuestas, hasta ahora, dan una preferencia al PVV. Si bien ésta ha disminuido del 25 al 21% desde enero a la fecha, el partido ultraderechista continúa llevando la delantera. Seguido de éste se encuentra la coalición verde laborista y el Movimiento Demócrata Cristiano (PvdA-GL y CDA, por sus siglas en neerlandés, respectivamente) ambos con el 16% de respaldo. Mientras que los partidos del Primer Ministro Dick Schoof registran menos del 10% anticipando un terreno difícil en las elecciones. A esta situación, además, se suma la salida del NSC del oficialismo el 24 de agosto por diferencias de posturas de política exterior respecto a Israel, dejando a la coalición con sólo 38 de 150 escaños. Lo que le hace difícil volver a formar un gobierno, así como aprobar propuestas legislativas. Haciendo, aún más probable, que Países Bajos se sume a los países europeos encubiertos por la ola conservadora motivada, en buena parte, por las actuales condiciones internacionales.
No obstante, vale la pena observar un factor que puede afectar negativamente la jugada del PVV. Dado que la coalición a la que pertenecía se inclina ligeramente a la derecha y comparte el deseo de endurecer la política migratoria, la salida de Geert Wilders del oficialismo denota, como ya se mencionó, una mayor ambición personal. Provocando que, en caso de no obtener la mayoría absoluta en el Parlamento, no sea atractivo formar alianzas con él ante sus arrebatos y extremismo. Aunque es el partido que muestra una mayor preferencia en las encuestas, aún no llega ni al 50% en la tendencia electoral. Por lo que, es posible que, aun obteniendo el mayor número de escaños, necesite el respaldo de otros partidos, como el CDA, partido de centro derecha que funge como alternativa para aquellos votantes que quieren medidas más estrictas, mas no radicales.
En esta línea, un ejemplo de ello es el voto del CDA en contra del proyecto de asilo del PVV aprobado este verano que criminaliza a todos aquellos que brinden incluso la más mínima ayuda a los inmigrantes indocumentados. Personas u organizaciones civiles que ofrezcan incluso comida, serán sujetos a un proceso legal. Ese precedente de oposición por parte de este partido le ayuda a posicionarse como la derecha que muchos neerlandeses quieren logrando pasar de los 5 escaños que tiene actualmente a alrededor de 25. Para el PVV será necesario negociar y ceder algunos puntos con otros partidos si busca formar un gobierno y crear nuevas leyes. De esta manera, Geert Wilders deberá poner los intereses personales a un lado y apostar por la estabilidad del país. La elección del 29 de octubre revelará el camino que Países Bajos tomará en medio del nuevo internacionalismo, mientras, se prevé que se incline hacia el lado conservador.