Luego del pasado encuentro priista del fin de semana, donde se refrendó el respaldo al jefe político, Esteban Villegas Villarreal, me parece que la oposición deberá estar considerando algunas estrategias políticas y electorales que les permitan llegar al 2027 y al 2028 con presencia en territorio; y es que el mensaje del Revolucionario Institucional fue claro, mantener o aumentar el número de posiciones que actualmente tienen, porque se tratará de tener la mayoría en la próxima legislatura del Congreso del Estado. Ante ello, partidos como Morena, Movimiento Ciudadano, el Partido del Trabajo y el Partido Verde Ecologista, deberán estar considerando que se habrán de enfrentar a una estructura muy bien “aceitada”, y que por años se trabaja de frente a los ciudadanos, por lo que la presencia de estos partidos no deberá centrarse en la clásica “declaracionitis” en los medios o subiendo videos poco creativos en las redes sociales.
El partido fundado por López Obrador, viene arrastrando en Durango una “carga” difícil de cambiar, tanto la recepción de cuadros provenientes de otros partidos, como los problemas de división que se ha creado entre quienes siempre han estado ahí y los que acaban prácticamente de llegar; máxime si consideran que en el 2027 será una elección intermedia, donde no estará en las boletas alguien como Claudia Sheinbaum, que les genere dividendos en las urnas, a menos que sí se adelante la revocación de mandato, como se pretende hacer, lo que implicaría otro escenario. Creo que Morena no se dedicado al cien por ciento a crear nuevos cuadros, que estén identificados plenamente con el movimiento, y gracias a los acuerdos de grupos, que también existen en lo nacional, es que se han repartido los espacios, y no dependen, como siempre lo han hecho creer, que salen de las encuestas que realizan. Este partido en Durango ha perdido fuerza, al menos en la capital, por las malas decisiones que se han tomado, como en el caso de la candidatura del año pasado, el problema es que no se percibe que las cosas cambien.
Si bien este partido registró un incremento de aceptación social en la última elección local, lo cierto es que también existen grupos al interior que buscarán hacerse de las candidaturas en los próximos dos años venideros, el asunto es que como oposición han perdido credibilidad, y un ejemplo claro de ello fue lo que ocurrió con el tema del incremento en el predial, cuando avalaron la ley de ingresos del municipio de Durango, para el ejercicio fiscal 2026, y cuando se dieron cuenta de las demandas ciudadanas buscaron que las cosas cambiaran, algo que nunca argumentaron ni en la comisión correspondiente ni mucho menos en el Cabildo. Esto que la pasa al partido “naranja” también es similar a lo que ocurre a nivel nacional, pues la dirigencia dejó de estar presente en los asuntos que le interesan a los mexicanos, y al menos en los personal, no he visto que salgan a fijar posturas en apoyo a quienes aquí vivimos. Creo que si el partido de Dante Delgado quiere acceder a más espacios en el legislativo local y federal, deberán hacer una mayor estrategia que genere esa sinergia social, pues no pueden depender siempre de que les “pegue” una canción en campaña.
En este momento tanto el Partido del Trabajo como el Partido Verde Ecologista, aquí en Durango, están desaparecidos, no se les ve la mínima intención de ampliar su “abanico” de nuevos cuadros, serán eternamente los mismos. El asunto es que en lo nacional se encuentran más ocupados en no quedar fuera del planteamiento que se hará de la Reforma Electoral, pues están en riesgo de perder los privilegios de los que han gozado en los últimos años, y con ello sus posibilidades de sobrevivir, de ahí que las negociaciones de Morena sean con estos partidos, porque los necesitan también para que pase por el legislativo, pero habrá que ver a qué costo. Mientras tanto en Durango seguirán “luchando” por los pocos espacios que tienen, porque es claro que quien seguirá llevando “mano” es Morena.