El ajuste al impuesto predial aprobado para este 2026 ha generado una innumerable cantidad de comentarios, tanto a favor como en contra, pues una parte importante de los ciudadanos han expresado su sentir al respecto, al detectar que para este año no pagarían el incremento que se da de manera normal al inicio de cada mes de enero, pues si bien es una constante que los bienes inmuebles tienden a subir su valor, de ahí que se saca el valor catastral tanto del terreno como de la construcción, hoy en la Ley de Ingresos del Municipio de Durango, la medición tuvo algunas variantes. El asunto es que más allá de quién tenga la razón, las posturas de los partidos políticos en torno a este tema, y de los propios actores políticos, deja entrever que para los próximos ejercicios fiscales se debe revisar a detalle lo que se aprueba, porque finalmente este impuesto es el que más ayuda a todos los municipios del país, y con ello pueden programar sus egresos independientemente de las partidas que les son asignadas por parte de la Federación y de los gobiernos estatales.
Las leyes de ingresos de los municipios pasan, en un primer momento, por la aprobación de las y los regidores que integran el Ayuntamiento, y se supone que se revisa a detalle de manera particular y en la comisión respectiva, que en este caso es la de Hacienda; y una vez consumada dicha aprobación partidos como Movimiento Ciudadano, en voz del coordinador de los regidores de Durango, Francisco Franco Soler, resulta que ahora piden que haya un ajuste para que se pueda aplicar un descuento del 50 por ciento; es decir, ante los cuestionamientos de la sociedad hoy buscan estar del lado de las familias, cuando, insisto, tuvieron en sus manos toda la información, incluso uno de los integrantes de este instituto político forma parte de la comisión respectiva, y desde ahí se avaló la propuesta de Ley de Ingresos, y desde luego ya en el Cabildo en pleno nunca surgió esta propuesta antes de haberse votado, y dice el edil que no se percataron de cómo venía estipulado. Por lo que es necesario que tanto los regidores, como sus asesores, tengan toda esa información antes de emitir su sufragio.
Por su parte Jorge Herrera Castro, regidor del Partido Revolucionario Institucional, creo que tuvo una posición más sensata, pues en sus declaraciones deja en claro que deben asumir su responsabilidad todos los ediles que avalaron la Ley de Ingresos, pues cabe recordar que se aprobó por mayoría, solo con un voto en contra de una regidora del Partido del Trabajo. Me parece que lo que el priista deja en claro es que deben, todos, “agarrar al toro por los cuernos”, y buscar también que todo se traduzca en obras, porque ese deberá ser el destino final de la recaudación que el municipio obtenga con el pago del impuesto predial por parte de los duranguenses. Considero incluso que los políticos tienen un momento en el que deben tomar decisiones, más allá de los costos políticos que esto pudiera implicar, por lo que el mensaje de Herrera Castro a su homólogo “emecista” es claro, asumir la parte que les corresponda.
Hablamos de que en una primera instancia las leyes de ingresos se aprueban en los cabildos, pero todas pasan también por el Congreso del Estado, donde en el caso de la de Durango también fue aprobada. El legislador local de Morena, Héctor Herrera, también ha pedido una revisión en torno a este impuesto predial, también ya en un tiempo que no es el óptimo, porque esta información también estuvo en las manos de los diputados y no hubo observaciones al respecto. Seguramente esto servirá de experiencia para que en un futuro todos los partidos y todos los legisladores conozcan a detalle las implicaciones que tendrá cada una de sus decisiones, porque en el caso del legislativo no solo son las leyes de ingresos, está el paquete fiscal del Gobierno del Estado, cuentas públicas, entre otros asuntos, que requieren toda la atención de nuestros representantes.