El Hubble, le debemos tanto
Desde que Galileo, la necesidad de contar con equipos más grandes o con mejores condiciones de observación, se hizo permanente…
Enrique Mijares / Cazadores de Estrellas
Desde que Galileo apuntó por primera vez un telescopio al cielo en 1609, descubrió lunas en Júpiter y vio de cerca los cráteres de la Luna, la necesidad de contar con equipos más grandes o con mejores condiciones de observación, se hizo permanente…
Algo de historia…
Cabe mencionar que al día de hoy, los telescopios de aficionados considerados “grandes” pueden llegar a los ¡500 o hasta los 800 aumentos! Y diámetros que van hasta los 40 cm. Además de que la calidad óptica ha mejorado increíblemente.
El siguiente paso era simple y lógico: colocar un telescopio en órbita.
Inicia la era del Hubble
Teorizados muchos años antes por el genial Albert Einstein, fue hasta junio de 1994 cuando obtuvimos evidencia de un agujero negro mediante observaciones del Hubble al centro de la galaxia M87 a 50 millones de años luz de nosotros.
También en 1994 (julio 16 al 21) el Hubble nos permitió observar el primer impacto directo de un cuerpo sobre otro planeta de nuestro sistema solar: el cometa Shoemaker-Levy 9 impactó a Júpiter con sus 21 fragmentos – imagen 3 –.
El Hubble ha sido una de las herramientas más importantes de la historia no sólo para la astronomía, sino para la cosmología y para la astronáutica.
El telescopio espacial James Webb nos lleva a los límites del universo con una tecnología 100 veces mayor a la de su antecesor; pero sin duda, el telescopio espacial Hubble nos hizo saber que podíamos soñar y realizar todo lo que quisiéramos.
¡Gracias por siempre HST!






























