Disco duro / El INE: daño contenido
En tiempos donde las instituciones suelen medirse más por su capacidad de resistir que por su margen de acción, el saldo del llamado “plan B” electoral deja una conclusión que no es menor: el Instituto Nacional Electoral salió, dentro de lo posible, con vida institucional.
Conviene subrayarlo: en un contexto donde varias instituciones autónomas han enfrentado presiones abiertas o recortes sistemáticos, el INE logró conservar su columna vertebral. No es poca cosa.
El INE resistió. Y en estos tiempos, resistir también es ganar.
















