Análisisjueves, 12 de febrero de 2026
Corporativo / T-MEC y dumping social
La ruta del dinero
ÚLTIMAS COLUMNAS
Más Noticias
COLUMNAS
CARTONES
LOÚLTIMO
Newsletter
¿Te quedas fuera de la conversación? Mandamos a tu correo el mejor resumen informativo.
Los sindicatos estadounidenses darán la batalla ante el gobierno de Donald Trump para que la revisión del Tratado Comercial entre México, Estados Unidos y Canadá (T-MEC) el tema laboral logre un “piso parejo” que quite ventajas a nuestro país basadas en salarios bajos y ausencia de democracia sindical.
Tanto AFL-CIO (American Federation of Labor and Congress of Industrial Organizations) como la UAW (United Automobile, Aerospace y también The Agricultural Implement Workers of America), les interesa que en México haya sindicatos independientes y democráticos, porque así crecerán los ingresos de los trabajadores y las empresas tendrían que buscar otras ventajas para competir, como la productividad y la innovación.
La lógica para mantener el T-MEC será preservar la democracia sindical como factor relevante para seguir reduciendo la brecha salarial en México con respecto a sus socios comerciales, lo que sumado a nuevos derechos como la jornada semanal de 40 horas, obligará a las empresas a redefinir procesos.
Preocupa que los sindicatos mexicanos siguen cubiertos por el velo de la opacidad y que sus líderes negocian prebendas para ellos en vez de buenos salarios, además que evitan que sus bases conozcan la información real del uso de recursos, lo que no hace confiable a México.
Un caso concreto es el del Sindicato Nacional Alimenticio y del Comercio (SNAC), que cuenta con 17 mil afiliados y cuyo líder Alejandro Martínez Araiza presume en sus redes sociales estar dentro del equipo negociador del capítulo laboral del T-MEC, lo cual no se ha comprobado, pero lo más lamentable, los trabajadores cuestionan su gestión.
A decir de la disidencia del SNAC el actual secretario general accedió al liderazgo por la herencia de su padre y su abuelo, no por haberse ganado en una elección real y una vez ahí ha dispuesto del patrimonio sindical a su antojo, al grado que los activos del sindicato han ido desapareciendo de forma extraña, sin que las bases tengan información al respecto.
Martínez Araiza se auto reeligió en abril de 2025 en un proceso plagado de ilegalidades como: la presentación de solo una planilla, falta de informes financieros para justificar el uso de cuotas sindicales por 500 millones de pesos, un proceso fuera del calendario estatutario y la inasistencia de autoridades laborales.
Los trabajadores del SNAC expusieron que las organizaciones estadounidenses quieren erradicar los contratos colectivos firmados a espaldas de los trabajadores por sindicatos blancos, lo que pasa por varias inversiones extranjeras como sucedió recientemente con Mondelez, lo que resultaría inaceptable en Estados Unidos y Canadá.
Refieren que de este lado del Río Bravo debe existir una competencia justa, ya que los menores estándares laborales representan una forma de “dumping social” que afecta la estabilidad de las industrias en toda Norteamérica.
Ante el crecimiento de la cartera vencida en tarjetas de crédito, préstamos personales y de nómina, el presidente de la Asociación de Profesionales de Cobranza y Servicios Jurídicos (APCOB), Alan Ramírez, indicó que la industria de la cobranza será fundamental para la rentabilidad de varias entidades financieras, en especial por el impacto en el empleo de una economía estancada.