Corporativo / BACO hace implosión familiar
Horst Urich fundó BACO en 1943. Pronto se convirtió en líder del sector escolar a grado de ser ícono arquitectónico del sector industrial capitalino en el Observatorio esquina Periférico en la Ciudad de México.
Ahora el emporio multimillonario se enfrenta a una guerra familiar. No por el exceso de éxito, que es evidente; más bien por falta de transparencia y exceso de manejos discrecionales.
En línea opuesta al fundador de BACO la vida de Édgar Urich y de su familia es de alto nivel: autos blindados, viajes, lujos, escuelas privadas en México y en otras partes del mundo, joyas y propiedades en el extranjero.
Para ello Édgar comenzó a constituir razones sociales “satélite” que controlaba exclusivamente. Maquilaban a BACO y reducían fragmentos de sus márgenes.
Así, un símbolo mexicano en medio de un escándalo mayúsculo en tiempos de la Reforma Judicial recién estrenada. BACO podría hacer implosión; es cuestión de tiempo.















