Hermoso río Pánuco, tu nombre significa “lugar de paso” y los que te conocemos te llevamos en el alma, porque eres vida, alimento, fuente de trabajo, medio de transporte, de comunicación y tantas cosas más… Dice la leyenda que por tu cauce Quetzalcóatl regresó al mar en su balsa de plumas y serpientes y, las naves conquistadoras de Pedro de Garay, se deslizaron con fiereza por tus aguas.
Cada estado te bautiza con su nombre. Eres niño cuando naces y te nombran río Moctezuma en el Valle de México, Calabozo en Veracruz, San Juan en Querétaro, Tula en Hidalgo, Santa Mónica en San Luis Potosí y ya siendo un hombre te llaman Tamesí en Tamaulipas.
A tu paso vas esculpiendo montañas y valles cambiando tu color y aumentando tu caudal. Afluentes y nacimientos se agregan a tus aguas hasta convertirte en el caudaloso río Pánuco. Antes de incorporarte al Golfo de México cruzas los estados de Veracruz y Tamaulipas y aunque tu tramo navegable es breve para grandes calados, canoas y lanchas de pescadores navegan seguras por tus aguas.
Ornamentan tus riquísimas riveras los gráciles otates, los espigados troncos de la pagua, los árboles cargados de exquisitos mangos, perfumadas guayabas, descomunales racimos de plátanos y agigantadas cañas de azúcar entre muchísimos otros regalos que brotan de tus húmedas riberas.
Enorme variedad de pájaros, loros, pericos y guacamayas, musicalizan tu entorno y en las noches de luna se contemplan lisas, sábalos y robalos plateando tus aguas; delfines saltando, pargos retozando y camarones remontando a desovar en los esteros.
Te arrullan sones y huapangos y sigues tu curso milenario hasta cruzar el Puente Tampico. Al llegar a la bocana van contigo buques repletos de resinas, imponentes barcos petroleros, gigantescos cargueros y camaroneros en busca del preciado crustáceo, todos ellos precedidos por los ágiles delfines y melancólicas gaviotas hasta incorporarte majestuoso al Golfo de México.
El bravo corazón tamaulipeco palpita de emoción al contemplar tus aguas, al aspirar tu aroma, al sentir el fresco viento que trae tus aguas y en tu belleza la omnipotencia del Creador se manifiesta.