Frankenstein: el monstruo a la orilla de mi cama
La lectura personal que hace Guillermo del Toro de esta novela gótica plantea una reflexión directa sobre la creación de vida y los problemas éticos que se plantea en el mundo contemporáneo hoy tan ansioso de la buscar la inmortalidad y la juventud eterna.
La criatura reclama no solo explicaciones, sino afecto, reconocimiento y guía: aquello mismo que tememos que puedan exigirnos algún día las inteligencias artificiales avanzadas pues la verdadera monstruosidad no está en la criatura sino en la incapacidad humana para afrontar las consecuencias de su propia creatividad.
La película, y por eso vale la pena verla, es como una advertencia moral y un cuestionamiento filosófico sobre nuestro presente. Un monstruo que en estos tiempos duerme a la orilla de nuestra cama.
Correo: contextotoluca@gmail.com
Cronista de TolucaFrankenstein: el monstruo a la orilla de mi cama
Por Alexander Naime
La lectura personal que hace Guillermo del Toro de esta novela gótica plantea una reflexión directa sobre la creación de vida y los problemas éticos que se plantea en el mundo contemporáneo hoy tan ansioso de buscar la inmortalidad y la juventud eterna.
La criatura reclama no solo explicaciones, sino afecto, reconocimiento y guía: aquello mismo que tememos que puedan exigirnos algún día las inteligencias artificiales avanzadas pues la verdadera monstruosidad no está en la criatura sino en la incapacidad humana para afrontar las consecuencias de su propia creatividad.
La película, y por eso vale la pena verla, es como una advertencia moral y un cuestionamiento filosófico sobre nuestro presente. Un monstruo que en estos tiempos duerme a la orilla de nuestra cama.
Correo: contextotoluca@gmail.com
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