Prosa poética y sociedad
Sin duda la imaginación y las emociones, nos brindan la certeza de la creatividad, desde que tenemos conciencia y recuerdos de una vida compartida.
De tal forma que, en la poesía, la narrativa, el cuento, la novela y en especial con la prosa, tendremos cubiertas las expectativas como lectores.
En cada una de estas expresiones, existen puntos de encuentro y fusión entre lo narrativo y lo poético.
También es pertinente decir, que no está impedido contar una historia, donde el poema, la prosa, la narrativa, el cuento y la novela, son herramientas para combinar su función.
Recordemos que el papel de la poesía en la sociedad, es darnos una visión clara, honda y aguda no sólo de la belleza, sino también de la vida cotidiana, de los problemas sociales y la
forma correcta de enfrentarlos, nos da fortaleza espiritual y amor por la vida, la paz y la justicia.
La poesía sensibiliza a la humanidad y enseña todos estos valores para transformar al mundo en un sitio de armonía y paz social.
Con toda seguridad ahí están todos estos escenarios, pero “no los vemos” porque posiblemente, hemos dejado de observar y escuchar.
La prosa va más allá del misterio filosófico, porque siempre nos preguntamos ¿A dónde vamos y de dónde venimos?
La poesía es mucho más que ideas, sentimientos, formas, rimas y ritmos, realidades o fantasías. La poesía es una herramienta para humanizar a nuestra población, bajar los niveles de ira y violencia, tener salud mental y multiplicar valores de vida en la sociedad.
Alivias las penas, las culpas y los pecados, pero en otras ocasiones enjugas lágrimas por una tragedia o reconcilias a los mortales por emociones descontroladas.
Crisol de vida y muerte, alegrías y desventuras en esta dualidad al acumular las horas de hoy de siempre. Eres la justa medida, a veces te muestras lúgubre, pero en otras ocasiones eres anhelado cuando transcurre la cuenta de los días en el calendario.
¿Será cierto?













