Ajusta el brillo: muchos usuarios de celulares suelen tener el brillo del dispositivo al máximo para ver mejor y si bien sabemos que es una herramienta útil, habrá ocasiones donde tener el brillo tan alto no sea necesario. Además, mientras más alto esté, más energía de la batería consumirá.
Aplicaciones en segundo plano: ¿Qué hacemos cuando dejamos de usar una aplicación? Regularmente solo le damos a la flecha de regresar y abrimos otra, pero en realidad nunca salimos de la aplicación anterior, esta termina por entrar a un modo de segundo plano y seguirá consumiendo batería a pesar de que no estés dentro de ella. Para cerrar una aplicación correctamente, solo clickea en el recuadro de los botones táctiles y deslízala hacia un lado.
Apaga las funciones que no utilices: Si pasas mucho tiempo en casa, la opción de wifi en tu celular seguramente pase activa todo el día, pero al salir ¿Realmente la apagas? El olvidarse de activar y desactivar estas funciones es más común de lo que se piensa, pero tenerlas activadas a pesar de que no "estén en funcionamiento" sigue consumiendo batería por igual.
Modo "Ahorro de Energía": si te encuentras en la calle y crees que tu batería no durará lo suficiente hasta que llegues a casa ¡No temas más! Todos los dispositivos móviles cuentan con una función muy útil llamada "ahorro de energía" y como su nombre lo indica, nos ayuda a que la batería dure un poco más de lo normal.