El derecho a la muerte digna avanza…
Durante demasiado tiempo, en México hablar de muerte digna fue casi un susurro: un tema relegado al dolor privado de las familias, a los pasillos de los hospitales, a las decisiones que se toman al límite y en soledad.
Para lograrlo falta valentía institucional y falta romper inercias conservadoras basadas en ideologías religiosas que siguen imponiendo silencio y donde debería haber escucha y acción pública apegadas al Estado laico.















