Ese fue un proceso además plagado de irregularidades y sanciones para la AC promovente y para los gobernadores de MORENA por violar la veda y neutralidad, que es justo lo que ahora se pretende blindar para su soez repetición.
El gobierno capitalino desplegará un operativo de seguridad y movilidad con más de 10 mil elementos para vigilar el partido de futbol entre México y Portugal y otras zonas turísticas en la ciudad
El almirante Juan José Padilla, director de la terminal aérea, dijo que se construirá un nuevo punto de abordaje en las inmediaciones del metro Pantitlán
Restos óseos y prendas fueron localizados en el kilómetro 46 de la Carretera 26, en Hermosillo y podrían corresponder a Marco Antonio, hijo de la activista
Doce de las 32 Legislaturas locales exceden el tope de gastos previsto en el plan B electoral, que es del 0.70% con respecto al presupuesto de cada entidad federativa
He visto el epicentro de un monstruo. La mayoría describe el sonido de un tornado como el de un tren de carga, pero de cerca, se parece más al rugido de mil motores a reacción
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El debate en torno a una nueva reforma en materia de “revocación de mandato”, es nuevo distractor de Morena, en busca de que se deje hablar de los asuntos que sí son relevantes para la vida de los mexicanos, y así entretener a la opinión pública hablando de la agenda dictada por el grupo en el poder.
La revocación de mandato es un instrumento de participación a través del cual la ciudadanía ejerce el derecho de quitar, antes de que concluya su encargo, a cualquier servidor público de elección popular que tuviere un pésimo desempeño. Pero este instrumento de participación ciudadana no es ordinario sino excepcional; no es que se tenga que ejercer obligatoriamente cada cierto periodo, como sí sucede con el derecho ciudadano de votar por diputados cada tres años, o por un gobernador cada seis años.
Es excepcional, porque lo normal es que, quien ocupa un cargo de elección popular, concluya el periodo para el que fue electo; y si lo hizo bien, su partido pueda sea premiado con el voto de los ciudadanos, y si lo hizo mal, sea castigado también en las urnas. Es esta es una regla elemental de la democracia. Y sólo si el desempeño del funcionario público es extraordinariamente malo, a grado tal que sea insostenible en el cargo, pero que éste se aferre a continuar (piénsese en Rocha Moya en Sinaloa), entonces un grupo de ciudadanos tiene el derecho de solicitar que se eche a andar este mecanismo de participación ciudadana para que, a través de las urnas, la ciudadanía decida si continúa o no en el cargo. Es así como funciona la revocación de mandato en varios países verdaderamente democráticos.
Pero como el Cártel de Morena nunca da paso sin huarache, en el sexenio pasado López Obrador propuso este instrumento de participación, no como un derecho de los ciudadanos para quitar a los pésimos gobernantes; él no quiso una “revocación de mandato”, sino de una “ratificación de mandato”.
Efectivamente, más allá de que Obrador haya sido el peor presidente de Méxicode las últimas décadas, lo cierto es que nadie, con seriedad, pretendía que él se fuera antes de que concluyera su mandatado, y por ello ningún grupo de ciudadanos solicitó echar a andar este instrumento en el año 2022. Absurdamente, quien lo solicitó fue un grupo de simpatizantes de Obrador, encabezados por la ahora diputada federal morenista, Gabriela Jiménez; solicitud que incluyó las firmas apócrifas de más de 15 mil ciudadanos fallecidos. Los solicitantes de la revocación de mandato en realidad no querían que se le revocara el mandato a Obrador, sino que se le ratificara en el cargo; un acto de vanidad del hoy habitante de “La Chingada” que les costó a los mexicanos 1,692 millones de pesos.
Ahora, con el discurso de la “austeridad republicana”, los morenistas dicen que, empatar la “revocación de mandato” con las elecciones federales intermedias (primer domingo de junio de 2027)generará ahorros por 5,000 millones de pesos para el Estado mexicano. Pero si en verdad quieren generar más recursos para el Estado mexicano, sería mejor que los morenistas dejen de robarse los combustibles a través del huachicol fiscal
A decir del Francisco Barnés de Castro, integrante del Observatorio Ciudadano de la Energía y exrector de la UNAM, desde que gobierna Morena cada año 177 mil millones de pesos dejan de entrar a las arcas del Estado por el huachicol fiscal que involucra a decenas de funcionarios morenistas, así como a Andy López Beltrány sus amigos empresarios que se han hecho multimillonarios con este gobierno. Pues bien, si en verdad quisieran ahorrarse 5,000 millones de pesos, bastaría con que dejen de robar huachicol fiscal durante 11 días, y con eso obtendría en Estado mexicano 5,334 millones de pesos extra.
Dicen los del partido del huachicol que no queremos la reforma porque le tenemos miedo al peso político – electoral de Sheinbaum. En lo absoluto. Sheinbaum ha demostrado debilidad electoral cuando no cuenta con Obrador (por ejemplo, su derrota en la CDMX en la elección de 2021). No, el problema no es que Sheinbaum se ponga a hacer campaña para su “no revocación de mandato”, el problema es que se trataría de una elección de Estado aún más corrompida, tramposa y vulgar, que la elección operada por Obrador en 2024.
Una vez demostrado que la “revocación de mandato” no es un asunto relevante para nuestro país, sino sólo para que Morena siga haciendo trampas, concentrémonos en lo que sí le importa a los mexicanos: no hay medicamentos, la educación está en su peor momento en muchas décadas, Estados Unidos le quita visas a funcionarios morenistas por estar coludidos con el narco, el líder de “La Barredora” sigue coordinando a Morena en el Senado, Sinaloa sigue siendo un polvorín, Carlos Manzo murió porque Morena defiende a los narcos, no a los ciudadanos.