Frente a la estrategia del desarrollo integral del estado los zacatecanos no admiten el indeseable pesimismo y anteponen la convicción más optimista para que la consigna lanzada por David Monreal para hacer del presente 2026, el año del progreso, debe imprimir políticas de continuidad transexenal a fin de otorgar a los sectores de la población plena certidumbre y sólida estabilidad, de manera que las metas y objetivos que se han de trazar como compromisos ya no de esperanzas sino de realidades que articuladas por las funciones de los gobiernos estatal, municipales y federal, sean efectivas respuestas a las exigencias y demandas de la gente, familias y comunidades.
Si este 2026 inicia complicado se tiene que avanzar con la razonable y urgente solución a los conflictos y encaminar a los ciudadanos de todos los horizontes y rincones del estado hacia el progreso y en el desempeño de responsabilidades sobre las estrategias de crecimiento y desarrollo, porque resultará erróneo generar supuestos, promover proyectos inviables, provocar especulación y confusión en la población para evitar descalificación y rechazos porque no sean satisfactores reclamados, tienen que ser rubros concretos como los servicios básicos, el agua, drenajes, caminos, carreteras, viviendas, centros y hospitales de salud, pequeñas y medianas industrias, vigoroso impulso a la producción del campo, promoción audaz y creativa al turismo y la cultura, racional sustento en el motor que significa la industria minera.
Todo esto implica asegurar inversiones para generar empleos, que el gobernante y los legisladores insistan en el enlace de Zacatecas al Plan México y los Polos Regionales de Desarrollo, se tienen que estirar los brazos hacia el norte con Coahuila y Nuevo León. con Aguascalientes y Jalisco, hacia San Luis Potosí y Veracruz, por Durango y Chihuahua, para embonar justamente al ritmo de desarrollo económico y social que allá aceleran todos los días; concretar ya el sistema o programa de vialidad y transporte público; relanzar al mundo los históricos recursos arqueológicos prehispánicos, desde Chicomostoc hasta El Teúl, los Pueblos Mágicos y el Camino Real de Tierra Adentro.
David Monreal debe considerar y valorar que en la consigna que lanzó sobre el progreso, no está solo, la Presidenta Claudia Sheinbaum se acaba de reunir con los más destacados economistas mexicanos y analizan el crecimiento del país bajo una visión de Bienestar, PROGRESO COMPARTIDO y Justicia Social, de manera que Zacatecas tiene la oportunidad de aprovechar sus recursos académicos de la Universidad e Instituciones de Educación Superior, de los empresarios progresistas y que su gabinete económico cumpla con acciones de promoción de inversiones hasta hacer de este 2026 y el resto del sexenio, una etapa de crecimiento y estabilidad.
Éstos ya no son tiempos de permitir el empobrecimiento creciente, se tienen que cuidar el manejo de los tractores del desarrollo que se empujaron desde el primer día, el campo, la minería, el turismo y la industria, sectores que tienen que constituirse en verdaderas fuentes de empleos, porque si hay capacidad para lograr el saneamiento de las finanzas, tienen que haber talento y audacia para que junto a la iniciativa privada se impulsen la pequeña y mediana industria, hasta superar el déficit de empleos. Es posible progresar con inteligencia.