Ayer se dio el comienzo de manera formal a los trabajos de lo que será la presa El Tunal II, una magna obra que por muchos años los duranguenses estamos esperando, pues representa que se habrá de garantizar el líquido vital para la ciudad por los próximos 50 años. Fue mediante un enlace a la conferencia “mañanera” de la Presidenta, Claudia Sheinbaum, que el gobernador, Esteban Villegas, junto al titular de la Comisión Nacional del Agua, Efraín Morales, encabezaron el “banderazo” de arranque dicha obra hídrica, que tendrá una inversión por el orden de los cuatro mil millones de pesos, y tan solo en este año se habrán de destinar 300 millones, misma que deberá quedar concluida, según se le informó a la Jefa del Ejecutivo en el país, en el primer trimestre del 2028, si todo se desarrolla con normalidad, estamos hablando de que en un año y cinco meses quedará terminada.
Tanto en la aprobación de la obra como en el tiempo que se le dio al enlace durante la conferencia de Sheinbaum Pardo, representan un gran mensaje en cuanto a la relación institucional que existe con Villegas Villarreal, quien además en su intervención agradeció el respaldo de la Federación por lo que vendrá a beneficiar, pues se habla que seremos alrededor de 600 mil duranguenses quienes podremos tener acceso al agua de calidad con esta presa. El Ejecutivo Estatal habló a nombre de todos quienes habitamos esta ciudad, y dejó en claro que cuando se trabaja de manera coordinada, sin tintes ni ideologías políticas, los resultados son palpables. Desde luego esta obra también es importante para la administración federal, pues se trata de cristalizar uno de los compromisos que se hicieron al inicio del sexenio, y que los mexicanos podremos ir constatando, lo que representa un claro mensaje de que el tema hídrico es una de las principales preocupaciones y ocupaciones.
La presa El Tunal II es una obra complementaria en cuanto a la estrategia de dotar del vital líquido a miles de familias, pues habrá de almacenar más de 126 millones de metros cúbicos, y su almacenamiento será para estar “surtiendo” de agua a la potabilizadora que se puso en funcionamiento a inicios de este año, mediante un sistema de bombeo desde la obra de toma en la presa Guadalupe Victoria. Esto también representa que 69 pozos dejarán de funcionar, lo que ayudará a que puedan captar más agua debido al relajamiento al que estarán sometidos en los próximos años. Además esta magna obra habrá de generar mil 400 empleos directos y dos mil 800 indirectos, que también es algo positivo pues en casi un año y medio miles de familias contarán con un sustento económico para sus principales necesidades. Esperemos que no haya quienes busquen impedir el desarrollo de la presa, pues se estaría enviando un mal mensaje a la Federación.
Y es que lamentablemente hay algunos sindicatos que se han manifestado a los alrededores de donde se han iniciado los trabajos de esta obra, exigiendo se les considere en la misma, dejando un “mal sabor de boca” no solo ante la empresa encargada, sino ante la sociedad en general, pues en ocasiones hay sindicatos que bajo presión buscan obtener beneficios en este tipo de construcciones; se entiende que están en su derecho y buscan también el sustento familiar, pero creo que se debe anteponer el diálogo siempre, antes de llevar a cabo este tipo de prácticas que terminan aletargando los trabajos. Todos debemos pensar en la importancia de que se termine en tiempo y forma, porque es urgente que se pueda captar el mayor número de metros cúbicos de agua posible, y aprovechar la temporada de lluvias.
Sin duda esta obra traerá algunas posturas políticas, donde los partidos querrán llevar “agua a su molino”, pero me parece que será el principal error, porque aquí no se trata de partidos, como ya lo hemos dicho, es un mérito tanto de la Presidenta como del gobernador, la relación, el trabajo y el compromiso que existe entre ambos es lo que más se destaca, no es un asunto partidario.