Exsurge
Vuelve
Estas tres líneas de atención –personal, con los demás, con Dios– en las que nos hemos centrado para que consideremos volver a nuestro amor primero, son las que la Iglesia nos propone cuidar en el tiempo cuaresmal y es a lo que la Iglesia llama “Conversión”.
Convertirnos es dejar el pecado e iniciar una nueva vida iluminados por el ejemplo de Cristo, siempre dispuesto a abrazarnos con su misericordia. Los hebreos llamaban a este gesto de la conversión Šub, que traducido literalmente es “Volver”.
Vuelve a tu amor de antes. ¡Conviértete!

















