Gossipdomingo, 25 de diciembre de 2016
Ellos/ Irritaciones bucales
Las aftas afectan a 20 por ciento de la población
Judit Martínez Roldán
Asociadas a diferentes infecciones
Santo remedio
*Colaboradora

Seguramente en más de una ocasión hemos tenido molestias en la boca por causa de alguna llaga que aparece y que nos molesta durante días. Esta afección es más común de lo que pensamos y es lo que se conoce como aftas, que aparecen de manera inesperada causando mucho dolor. En esta ocasión sabremos un poco más sobre ellas.
Las aftas siempre se han asociado a los herpes y a las diferentes infecciones bucales. Nada más lejos de la realidad. Es cierto que las aftas tienen un modo similar de aparecer que un herpes, ya que se presentan como una quemadura con un centro blanquecino y un borde rojo que nos escuece, duele y molesta. Normalmente la zona en la que suelen aparecer es la parte interna de la boca o los labios, y muchas veces se asocia a la falta de higiene. No necesariamente tiene por qué deberse a una higiene deficiente, sino que puede aparecer por varios motivos. En primer lugar diremos que la gran mayoría de ellas están producidas por infecciones virales que afectan a la boca y que se manifiestan de este modo, ya que es el mecanismo de defensa del organismo. Muchas veces la aparición de las aftas también es debida a que tenemos unas defensas bajas, un síntoma indiscutible de que nuestro organismo está pasando por una situación baja y debemos mejorarla. Pero no solo aparecen por esto, sino que también pueden deberse a intervenciones en la boca por parte de un dentista, una limpieza bucal demasiado agresiva o a causa de un mordisco en lengua o en el interior de la boca. Otros factores que favorecen la aparición de las aftas pueden ser el estrés y la presión cotidiana a la que nos sometemos. La falta de vitaminas y minerales puede ser otro motivo, en especial el hierro, la vitamina B12 y el ácido fólico. En el caso de las mujeres pueden aparecer debido a los cambios hormonales que se producen con la menstruación, que desencadenan en el cuerpo una serie de cambios que pueden manifestarse de este modo.
El ozono, debido a su gran capacidad oxidante, posee un fuerte poder bactericida, antivírico y fungicida, por lo que aplicándolo directamente en heridas y las aftas infectadas, destruye los gérmenes patógenos debido a su alta capacidad desinfectante. Cuando la acción antivírica y bactericida tiene lugar en el interior del organismo humano, el mecanismo de acción es muy diferente, ya que el ozono, en esta circunstancia, produce una oxidación de la envoltura externa de virus y bacterias a través de los peróxidos que se forman, lo que ocasiona la muerte del germen. El dolor, en muchas ocasiones, no es más que la carencia o disminución del oxígeno en los tejidos, por lo que la aplicación del ozono conlleva también una notable disminución del dolor y de la inflamación en los tejidos que rodean las aftas todo ello como consecuencia de la mejora del metabolismo celular y gracias al mejor aporte de oxígeno a la célula. El ozono se aplica tres veces al día directamente sobre la afta. La persona notará los resultados en las primeras aplicaciones que por cierto no tienen secundarios. Para saber más llame a los teléfonos 812 66 63 y 813 83 80.