Nuestro repugnante cielo gris
Y entonces las autoridades decretarán “un día sin auto”, y todo seguirá igual. Así nos han manejado la situación los gobernantes desde 1989 hasta hoy.
Comprendo a las autoridades. Hablar con la verdad, tener la capacidad, es difícil. Y sobre todo, cuando el problema ha sido heredado por décadas.
Seamos sensatos: recordemos que el cielo es azul, que las estrellas brillan de noche, que el aire es un bálsamo y que nuestros descendientes merecen vivir decentemente y con limpieza de espíritu, de cuerpo y de mente.
Fundador de Notimex
Premio Nacional de Periodismo
pacofonn@yahoo.com.mx
















