Todos pensaban que el final de Rayo McQueen era inminente, luego de ver hace unos meses un tráiler donde éste personaje sufre un fatal choque en una carrera y, tras el impacto sale volando despedazándose completamente; prácticamente era imposible su regreso y en redes sociales se especulaba si era el final de este auto que, se ha convertido en el favorito de todos los peques de la casa. Cuando se estrenó “Cars” en 2006, Pixar presentó a un personaje diferente y que rápidamente pasó a engrosar la lista de protagonistas memorables de la empresa de animación. Si bien su evolución y las películas que protagoniza no son tan destacadas como “Toy Story”, el llamativo auto rojo se ganó un espacio en la mente de los “reyes de la casa” que lo querían ver en todo, incluso impreso en el plato para comer. En aquella primera película, Rayo McQueen era un novato en el circuito de las carreras de autos que son el eje del mundo de la película, y que se basan en las competiciones de NASCAR del mundo real. De hecho, el diseño de McQueen está basado en los competidores de ese tipo de eventos, y si bien hay otros personajes que toman sus modelos de coches reales, como Luigi (Fiat 600) o Sally (Porsche 911), Rayo cuenta con un diseño personalizado. Su ya tradicional número 95 viene del año de estreno de “Toy Story” (la primera película de Pixar) y su nombre homenajea a un animador de la compañía fallecido en 2002. El novato McQueen aprende a lo largo de la película, con su visita al pueblo de Radiator Springs, lecciones de humildad, trabajo en equipo y esfuerzo, y al final de la película deja ese mensaje bien profundo en los niños, el valor de la amistad, el coraje y trabajo para destacar, siempre y cuando no se haga daño a terceros. En la secuela, estrenada en 2011, McQueen pasó a un rol secundario, ya que el protagónico se lo quedó su amigo Mater, el camión de remolque torpe y amigable. Su competencia en una carrera a lo largo del mundo, en la que participan los mejores corredores de distintas disciplinas; es el trasfondo para una historia de espionaje en la que Mater se ve involucrado de forma involuntaria. En “Cars 2”, McQueen ya es un corredor maduro, cuatro veces campeón. En cuanto a lo estético no hay grandes variantes, salvo el hecho de que cuenta con faros delanteros reales; en la primera película eran pegatinas, un hecho del que los otros autos se burlaban a lo largo del filme. Pero en esta tercera entrega vuelve a ser el centro de la historia, con una trama que lo tiene como un corredor experimentado, pero que sabe y experimenta cómo una nueva generación de autos de competencia comienza a superarlo, lo que lo llevará a repensar sus estrategias y reflexionar sobre su futuro profesional. En esta nueva aventura, tras un accidente en NASCAR a más de 300 kilómetros por hora y que le provoca varias volteretas, prácticamente su regreso es nulo, pero poco a poco empieza a recuperar la confianza para volver a las altas velocidades y en ese ínter conoce a Cruz Ramírez, un auto que se convertirá en su nuevo entrenador y muy al estilo de Rocky, lo llevará de nueva cuenta a las grandes competencias de NASCAR.