Cautiva Alejandra Guzmán a los leoneses
Rock, baile, el amor, desamor, agradecimiento y varios cambios de vestuarios en el que no faltó el rojo
Vanessa Hernández / El Sol de León
Fin de semana rockero
Este fin de semana León, se convirtió en la catedral de rock, los amante de este género pudieron tener concierto de metal y rock durante dos días.
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A la hija de Silvia Pinal, le tocó sacar la casta y representar a las mujeres en el rock. Con ráfagas de aire y amenazas de lluvia, comenzó a llegar su público al recinto, con la emoción que da ver en vivo a tu artista favorita.
En las filas no faltaron las dobles de “La Guzmán”, las más rockeras y las que se esforzaron para vestir con algunos looks de Alejandra.
A las 8:22 pm se abrieron las puertas de la sala. El público se fue acomodando según su zona y refrescarse mientras el show arrancaba.
Noche de luz de luna
“Quiero Más de Ti”, fue el primer tema en el que no faltó el grito “León”. El color de la noche fue el “Rojo”, intensidad y pasión que distingue a “La Guzmán”, que está noche la acompañó de mucho agradecimiento.
Agradecida
El repertorio de los primeros minutos del concierto incluyó sus éxitos de antaño “Mírala Míralo”, “Ven” y “Luz de Luna”.
Noche de emociones
El volcán de las pantallas se trasladó al escenario la cantante junto a sus dos coristas, bailó, sus pasos de rock mezclados con rock no faltaron durante la noche.
Advirtió que esta noche sería larga “mañana tratan de recuperarse y yo no respondo ¡vamos a rocanrolear!” dijo mientras se acomodaba el vestuario para quedar con un leotardo rojo que combinó con sus botas del mismo tono.
“Loca”, “Un grito en la noche”, “Ángeles caídos”, y “Mala hierba”, hicieron que el público estallara como un volcán de emociones al igual que sus luces.
Día de suerte
Esta presentación fue diferente a lo que la hija de Enrique Guzmán, en varias ocasiones tomó el micrófono para conversar con su público esta vez se vio y se escuchó una Alejandra cariñosa y agradecida.
Desempolva éxitos
La noche siguió su curso del rock, del baile, el amor, desamor, volvía a la reflexión. Realizó más de cuatro cambios de vestuario en el que no faltó el rojo.
Fue censurada
“Yo creo en el amor, porque el amor real siempre se queda igual, pase lo que pase”, agradeció al público por permitirle ser como es, por verla caer y ser vulnerable.

























