La práctica hace al maestro
En vez de hacer esfuerzo infructuoso, afila el hacha.
Abraham Lincoln.
El siguiente paso es definir, al menos, dieciocho acciones para alcanzar esos objetivos, aprender técnicas de ventas, negociación, mejorar tu apariencia, checarte médicamente, etcétera. Debes incluir cada una de estas acciones en tu agenda y cumplirlas.
¿Qué te parece? ¿Verdad que la cosa cambia? Ahora sí te darás cuenta de que la suerte es hermana del entrenamiento y la preparación. ¡Así que manos a la obra y a disfrutar del éxito!
















