Del sapo la pedrada
Tal y como lo comprometí en mi entrega anterior, ahora me propongo analizar el paquete de reformas propuestas por el Ejecutivo Federal a la Ley Aduanera, cuya discusión y análisis ya concluyó en la Cámara de Diputados y ahora revisa el Senado de la República.
Participar o no en el Comercio Internacional es una decisión soberana de cada estado-nación. En ese proceso, hay un abanico de posibilidades amplísimo, desde prohibirlo, cerrando herméticamente sus fronteras físicas y digitales, hasta abrirlas de par en par, permitiendo el flujo de mercancías a través de ellas sin restricción alguna.
En estas condiciones, las reformas propuestas pretenden: 1. Modernizar las aduanas; 2. Fortalecer los controles especialmente de aquellas operaciones que han evidenciado prácticas indebidas; y, 3. Combatir la evasión y elusión fiscales.















