
Las principales calles del centro xalapeño se visten de colorido, magia y tradición con un sinnúmero de jóvenes que en su afán de mantener vivas nuestras tradiciones inundan el centro histórico luciendo vistosos trajes típicos regionales, creando una estampa colorida, de gran ambiente. Los participantes dan rienda suelta a su creatividad elaborando ellos mismos sus disfraces recurriendo a diversos materiales, que los hicieron únicos, convirtiéndose en el centro de atención del público que los ve deambular. Se observan elegantes vestidos de jarochas, chinas poblanas, atuendos típicos de los estados de Chiapas, Oaxaca y Jalisco, evocando al icono visual de Todos Santos: catrina del artista José Guadalupe Posadas.