La inseguridad o el pleito de los datos
Teuchitlán es el nuevo campo de batalla de las narrativas. En medio de la tragedia, Morena y sus pregoneros luchan por evitar que las autoridades emanadas de su partido sean señaladas como responsables de la crisis de inseguridad que vive el país.
A lo anterior hay que sumar el desmantelamiento de las capacidades de los estados, centralismo presupuestal, nula evaluación, polarización de la vida nacional y cambios continuos en las estrategias.
López Obrador vino con la propuesta de “abrazos y no balazos” y culpó a un lejano Felipe Calderón de la violencia. Ahora, como en los tiempos del panista, la Presidencia presume operativos, enfrentamientos y capturas.
Por lo pronto, la nueva administración omitió presentar la Estrategia Nacional de Seguridad Pública al senado, y por otro lado, un estudio de Causa en Común nos demuestra que frente a la supuesta baja en los homicidios, las desapariciones crecen.
Coordinador de los diputados del PRI
















