Déficit de sacerdotes católicos en México
Déficit de sacerdotes católicos en México
Redacción El Sol de México
Salvador M. Pavón / El Sol de México
Para corroborar estos datos, se solicitó información oficial a la Dirección de Prensa de la CEM, cuyos responsables se encuentran metidos ya de lleno en los preparativos y reuniones de trabajo, con motivo de la próxima visita del papa Francisco a México.
Se reconoció “que algunas (de las preguntas), por su misma naturaleza cambiante, no tenemos datos exactos sino un aproximado. De otras no tenemos datos, y recabar esta información es muy complicado”.
Desde 1988 comenzaron a bajar los ordenamientos sacerdotales en los seminarios de México y este problema ha continuado en la tendencia por lo que hoy la Iglesia Católica “enfrenta un tremendo déficit en la matricula sacerdotal”, reconocen párrocos.
Estudios difundidos por el órgano informativo “Almas”, dirigido a sacerdotes y religiosas, explican que estas crisis se derivan también por ingresar a la comunidad sacerdotal sin un convencimiento total.
Hoy, en este mismo sentido, diáconos y sacerdotes manifiestan su preocupación para alertar sobre la profunda crisis de vocaciones en el seno de la Iglesia.
Monseñor José Luis Sánchez, con más de 35 años de ejercicio sacerdotal, sostiene que hay más que una crisis de vocaciones, una crisis de fe, que va en detrimento no solo de la vida sacerdotal o religiosa, sino de toda la Iglesia.
Para algunos sacerdotes, no hay una crisis de vocaciones, sino una crisis vocacional. Aseguran que hoy muchos jóvenes no saben a qué dedicar su vida, y no pocas veces, su parámetro es el dinero. El ministerio, igual o más caro que una licenciatura en universidad pública
Explican que después de la preparatoria, los aspirantes a sacerdotes, pueden ingresar a los seminarios para estudiar una carrera, que consta virtualmente de nueve años de estudios. Cuatro de filosofía, cuatro de liturgia y uno más de trabajo en parroquia.
La preocupación adquiere tintes alarmantes por los altos niveles de deserción en los seminarios, y una planta de ministros de culto cada vez más envejecida. Hay seminarios de Arquidiócesis, Diócesis y Prelaturas, donde no se ha ordenado un solo cura en un año.
“Las ordenaciones van casi a la par de las defunciones y de la cifra de presbíteros que quedan incapacitados por enfermedades o limitaciones a causa de la edad”, lamentan algunos sacerdotes de las parroquias del Distrito Federal.
Admiten que en la actualidad, aún siendo la segunda feligresía más numerosa del mundo, la Iglesia Católica en México todavía enfrenta el grave problema de no contar con sacerdotes suficientes, además de que su planta de ministros está cada vez más vieja.























