La cincuate y su sueño
Por José de Jesús Fuentes y Bazán
Una vaca de piel blanca con manchas negras que comía pasto ahí, al verla, se fue asustada… recordando lo que decían de ellas sus amigas, las otras vacas: —Esas culebras son hechiceras, nos duermen, para robarnos la leche.
La cincuata, adolorida, se tapó la nariz: —fuchi, qué feo huele aquí, —se dijo, al sentir la estela de mal olor que había dejado la vaca pinta.
Pasó la primavera, llegó el verano y el polluelo crecía con hermosas plumas largas y anchas. Un día, emprendió el vuelo, se convertía en una majestuosa águila real, su plumaje cacao amarillento resplandecía con los rayos del sol.
La cincuate, emplumada, recordando a Quetzalcóatl, por fin veía cumplir su sueño, surcar los cielos, perdiéndose en el horizonte.
Y… el ajolote terminó diciendo: —maíz prieto, amarillo, azul y colorado, esta historia se ha acabado.
Texto seleccionado del libro: La Serpiente Emplumada. Compilación de cuentos para niños
Editores: Dr. Gustavo Alberto Arnaud Franco, Lic. Cinthya Castro Iglesias, Lic. Adriana Landa Blanco
Centro de Investigaciones Biológicas del Noroeste; S.C. “Publicación de divulgación del Centro de Investigaciones Biológicas del Noroeste, S.C.”
















