Cuando los delitos se perpetran en forma generalizada
El calificativo de “generalizado” molesta a los gobiernos porque evidencia un estado deficiente y omiso, que no previene, no atiende y mucho menos sanciona los delitos que desde el Estado, se dejan en la impunidad por omisión o por comisión.
Lanzar la bolita a otro lado es común, como lo constatamos respecto al recién asesinato de María del Carmen Ramírez y su hijo, quien buscaba a su hijo desaparecido y participaba en el colectivo de familiares que descubrió el Rancho Izaguirre en Jalisco.
Ninguna autoridad puede eximirse de responsabilidad puesto que se trata de delitos que han gozado de impunidad desde el Estado; su crecimiento, su ocultamiento y no resolución no es un invento de contenido político, sino de falta de justicia.
Quienes compiten, prometen, incumplen, postergan la solución, y terminan su encargo: son demagogos. La demagogia, uno de los mayores males en la sociedad.
Por cierto, el Mecanismo Nacional de Prevención de la Tortura adscrito a la Comision Nacional de los Derechos Humanos brilla por su ausencia.
Defensora de Derechos Humanos















