Reem Alsalem, la relatora esperada
La visita de Reem Alsalem, relatora especial de la ONU sobre Violencia Contra Mujeres y Niñas, fue como una brisa fina y fresca sobre nuestros rostros.
Escucharla revitaliza el inconmensurable derecho a la libertad de expresión y raciocinio, poder ser escuchadas en nuestras exigencias y decir lo que nos preocupa sin ser vilipendiadas, insultadas, amenazadas y perseguidas.
Hoy, con la igualdad sustantiva en la ley, no tendría porqué haber mujeres que, por su pobreza, ofrecen sus úteros para un embarazo cuyo producto será vendido y nunca más sabrá, ni ella ni nadie, cuál fue la suerte de esa criatura. Esto debe prohibirse.
En esta visita la relatora Alsalem escuchó a víctimas de la trata con fines de explotación sexual. Mujeres pobres, indígenas, migrantes, muchas menores de edad, y reafirma: la prostitución no es trabajo sexual, es violencia.
Ante las reacciones por la visita de la relatora, es necesario poner énfasis en que la exigibilidad de un derecho no puede invocarse o imponerse por encima de otros; todos los derechos son interdependientes
Defensora de derechos humanos















