Tercera edad y Estado de bienestar
Ya es más o menos común saber de personas que rebasan los 80 años. Y no son pocos los que rondan los 90. En México, según sabemos, existen algo más de 12 millones de ancianos, también llamadas personas de la tercera edad, es decir, de más de 65 años.
En este tema no cabe la cifra negra.
Cualquier persona del campo o la ciudad que haya cumplido 65 años tiene derecho a recibir y recibe físicamente, sin contraprestación alguna, ese apoyo que en estos momentos asciende a tres mil pesos mensuales.
Y esto, independientemente de que el anciano disfrute de cualquier otro tipo de pensión por retiro, edad avanzada o invalidez. Y también independientemente de que esa persona tenga ahorros o propiedades.
Estos datos son de la mayor importancia económica y social, porque la ancianidad es una etapa existencial muy frágil, muy vulnerable. Esa edad hace a la persona susceptible de maltrato, abusos y engaños. En casa y fuera de ella.
Y es bastante claro que el anciano que cuenta con cierta independencia económica, como la que le da el aludido programa de bienestar de la Cuarta Transformación en curso, es menos susceptible al agandalle.
















