Una hegemonía que se fractura?
Por María de los Ángeles Huerta Del Río
Las opiniones vertidas en este artículo son responsabilidad de quien las emite y no de esta casa editorial. Aquí se respeta la libertad de expresiónHay una falta de respeto simbólica que en algún momento tiene que tener un coste político ...Va a generar que la hegemonía se fracture, se tienes que construir hegemonía cuando tienes rivales políticos, si los consumes y los absorbes a todos los rivales políticos llega un momento en que no tienes hegemonía y lo único que haces es traerte la fractura, la división y la diferencia de enfoques y de programas adentro de la hegemonía... Entonces la hegemonía se desbarata ... Esta estrategia tiene que tener un alto, hay un despropósito hasta de orden estético en estás decisiones. A muchos ciudadanos nos molesta mucho que se violente tanto el pasado y la memoria y se incorporen personajes que tanto daño le han causado al pueblo en un supuesto proyecto de orden nacionalista y popular, como es la 4aT.
Federico Bonasso @fede_bonasso 19/ febrero 2025
Recientemente, la presidenta Claudia Sheinbaum recordó en la mañanera del pueblo que la gobernabilidad, la paz y el desarrollo del país son aspectos que le corresponde al gobierno de la República garantizarles a todos los mexicanos.
Esta aseveración, que tiene un peso muy importante en tanto es dicha por la propia líder máxima del Poder Ejecutivo, necesita estar acompañada también por la capacidad del propio poder del Estado para demostrar que, efectivamente, el gobierno está siendo capaz de asegurarle a la sociedad que además de gobernar con honestidad y eficacia en la escala federal, esta fórmula se repite también en todos los estados y municipios del país. De no ser así, el público ciudadano podría empezar a dudar que, en efecto, existe un verdadero y genuino esfuerzo por combatir la corrupción, el nepotismo y la mala gobernanza local.
En este sentido, los pendientes sin resolver en materia de corrupción y malos gobiernos estatales y municipales son todavía notables y demasiados. Los ciudadanos --ya muy organizados--, nos hemos manifestado de manera abierta y clara para expresar la inconformidad que procede de la falta de acciones en contra de los representantes populares, miembros de gabinetes locales y gobiernos municipales y estatales que siguen ejerciendo sistemáticos actos de malversación y corrupción en los gobiernos morenistas a escala nacional.
Los ciudadanos de a pie, morenistas que construimos esta transformación, estamos convencidos de que, para contrarrestar estas anomalías y corrupción en la gobernanza, se hace ya indispensable una amplia movilización social. En este sentido, el Frente Nacional de Organizaciones, Observadores y Comunicadores del Pueblo se posiciona como un movimiento capaz de convertirse en el brazo izquierdo de la Presidencia para ayudar al gobierno de la Cuarta Transformación a defender y darle continuidad en la práctica a los principios básicos que le dan sentido y orientación al gobierno de la continuidad.
Es un hecho incontrovertible que no se pueden seguir negando, y menos ignorando, esos casos de corrupción, conflicto de intereses, malversación de fondos, nepotismo, ineficiencia y falta de transparencia en el gasto público que ya son constantes en casi todos los gobiernos estatales y municipales de este país.
Para muchos, el regreso del prianato que ahora invade los espacios de decisión en los gobiernos de Morena podría llegar a ser un problema igual o peor al que vivimos en los tiempos de la galopante corrupción neoliberal. Tan graves es el problema ya, que para este momento existen cientos de denuncias ciudadanas que dan fe de esta grave situación.
En las próximas entregas de estas colaboraciones estaremos describiendo a más detalle las denuncias ciudadanas que han sido muy públicas, alrededor de los casos de legisladores morenistas como Pedro Haces, Miguel Ángel Yunes, Cuauhtémoc Blanco o Alejandro Murat. De la fila de gobernadores están ya muy conocidos los temas como Layda Sansores y su empleado Jorge Lavalle, Víctor Castro en Baja Sur, Salomón Jara de Oaxaca o Ramírez Bedolla de Michoacán, quienes, según múltiples denuncias públicas, tienen a sus respectivos estados enfrentando graves problemas de corrupción y otros perjuicios. De lo municipal ni qué decir, ya que el desastre es aún mayor.
Hasta ahora lo que se puede confirmar es que las alianzas que el gobierno y el morenismo han hecho con el prianato y ciertos candidatos y representantes populares está siendo totalmente contraproducente para la consolidación de los principios de gobierno fundamentales de este segundo piso de nuestra transformación.
Es prácticamente imposible proclamar de manera genuina un cambio de régimen, si caímos ya al lugar 140 en corrupción, de un total de 180 escaños. Tampoco parece ser del todo legítima la aseveración de que existe una profunda transformación cuando todos los días en este país se hacen públicos decenas de casos de corrupción a los que prácticamente nadie les hace eco de manera institucional y mucho menos se nota una intención real de hacer investigación y en su caso consignar judicial o al menos políticamente a los responsables de tantas malversaciones y acciones de corrupción.
Para colmo, las bases morenistas están más que decepcionadas y preocupadas de ver qué más del 50% de los espacios de representación popular y gabinetes locales y estatales están en manos de ex panistas y ex priístas que hoy han regresado al poder por la vía de afiliarse a Morena. El pragmático tema de Yunes incorporándose formalmente a nuestro movimiento es otro caso de profundo cuestionamiento nacional.
Se acumulan los pendientes y no así las respuestas y los castigos. Llegar a las elecciones del 2027 con esta carga en las espaldas de la transformación podría doblegar un proyecto que tantos años y esfuerzo nos ha costado construir. Estaremos muy pendientes y unidos para luchar contra la mafia que hoy está regresando al poder. Para unirse a este movimiento mandar un mensaje al 5522996899