De Perfil | César Bono, un actor imparable que presenta “Defendiendo al cavernícola”
Con más de 50 años de trayectoria, César Bono se mantiene activo, la hemiplejía que padece no interrumpe su vida laboral, cada lunes presenta el monólogo “Defendiendo al cavernícola” y se mantiene vigente en la televisión con el personaje “Frankie Rivers” de la serie “Vecinos”
“Vi casualmente un comercial en la televisión que estaba anunciando el señor Guillermo Zetina, se había quedado él como director de la escuela Andrés Soler de la Asociación Nacional de Actores”, comentó.
“Vi cuáles eran los requisitos, entre ellos decir un pequeño monólogo y hablar con el sinodal que te hacía la prueba para decirle qué era lo que te motivaba a ser actor. Hago la prueba, la paso y empiezo”, recordó.
Entre sus maestros en la escuela, encontró al que fue su mayor mentor, Carlos Ancira, de quien se inspiró para interpretar el formato de monólogo mientras lo observó realizar “Diario de un loco”.
“Yo lo yo admiraba muchísimo. Le encantaba dar primer año, porque decía que así podía hacer un filtro con los cuates que no tenían verdadera vocación”. Con él cursó dos años, además, hizo un tercero, en ese tiempo, tomó experiencia frente a las cámaras.
Con el director de la cinta, César Bono formó un dúo dedicado al teatro. “Él era mi amigo, vecino de la colonia, nos conocimos de chavos y trabajamos muchas veces juntos”, dijo.
César Bono, ícono de los 80´
En ese entonces le decían experimental, tanto al cine como al teatro, cuando no cobrabas
“Éramos Rafael Inclán, “El Caballo” Rojas, Luis de Alba, Héctor Suárez, Alejandro Suárez, Alejandro Ciangherotti”, nombró entre sus colegas.
Nunca se casó con un personaje
“Yo conozco a actores y actrices que son “normalones”, pero se vuelven locos. Es lo que te dicen, que te subes al ladrillo y te mareas”, dijo.
El actor falleció a los 86 años, pero será recordado por los famosos “Chuck Norris facts” que lo convirtieron en una figura de internet incluso cuando ya había dejado la actuación
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Con más de 50 años de trayectoria, César Bono se mantiene activo / Foto: Adrian Vázquez / El Sol de México
Con sus personajes de “César Ramírez” en la serie ochentera “Mi secretaria”; “Frankie Rivers” en la comedia de televisión “Vecinos”, sus múltiples papeles dentro del “cine de ficheras” , prestando su voz a “Matte” en la cinta de Pixar “Cars”, César Bono es uno de los rostros más reconocidos en el entretenimiento en México.
El actor de 74 años, que también ha participado en decenas de obras de teatro, entre ellas el monólogo “Defendiendo al cavernícola”, que protagoniza desde hace 22 años y presenta actualmente todos los lunes en el Nuevo Teatro Libanés, demuestra día a día su entereza y vocación por la carrera que eligió.
“En ese entonces, que fue hace mil años, todavía estaba Hernán Cortés aquí en México”, dijo en son de broma y ríendose él mismo de sus ocurrencias, al rememorar la época en la que inició como promotor de discos para estaciones de radio, después de dejar la escuela en 1969.
“Iba a regresar a estudiar, después de estar trabajando un año. Hice un análisis de qué era lo que realmente me apasionaba, porque si iba a regresar a la escuela, pero a estudiar lo que más me gustara en la vida”, dijo el actor en entrevista con El Sol de México.
“Desde que estaba estudiando trabajé´, hice “Mecánica nacional” (1972), “una película muy famosa, porque ahí doña Sara García, la abuelita del cine nacional, fue la primera vez que dijo “pendejo” en una película, y yo la provoqué”, acotó el actor, fiel a su identidad pícara.
“Cayó de la gloria el diablo” (1972), junto a Ignacio López Tarso, dirigida por José Estrada, fue otra cinta que el actor realizó en esa época, así como “El lobo estepario” (1966), un trabajo considerado “experimental” dirigido por Cristobal Ignacio Merino Lanzilotti.
César Bono utiliza un bastón debido a sus problemas de movilidad. / Foto: Nadya Murillo / El Sol de México.
“En ese entonces le decían experimental, tanto al cine como al teatro, cuando no cobrabas. Si cobrabas era profesional y si no, era experimental. Trabajé también con Merino Lanzilotti en teatro experimental en Cuernavaca. Debuté haciendo teatro en la calle”, comentó.
“Vivíamos en la colonia Nápoles, en la calle Milwaukee. Su papá le hizo un teatro que se llamaba el Teatro de Papel, y ahí ensayábamos. A unas cuantas cuadras, enfrente del parque de la colonia Nápoles, había un terreno que también les pertenecía, ahí construyeron una gran carpa que usaron como escenografía del “Lobo estepario”, dijo el actor, quien también formó parte de “Fe, esperanza y caridad” (1974) del director Jorge Fons.
En la década de los 80, César Bono comenzó a construir su imagen de un pilar del subgénero de las sexycomedias, también llamadas “cine de ficheras”, experiencia que compartió con otros actores como Alfonso Zayas, Sergio Ramos Gutiérrez, Luis de Alba, Maribel Fernández “La Pelangocha”, José René Ruiz “Tun Tun” y otros..
Sasha Montenegro participó en más de 70 películas, tanto del cine de ficheras como de luchadores. / Foto:Archivo Filmoteca UNAM
La llegada César Bono a ese ámbito fue, una vez más, por la cercanía que tenía con el director Gilberto Martínez Solares, pilar del género, que tiempo antes había dirigido a Germán Valdés “Tin Tan” en algunas cintas. Mientras César Bono, ya con una carrera consolidada para ese punto, vivía en la Colonia Nápoles, en la Colonia del Valle estaban Gilberto y su hijo Adolfo, otro de sus amigos.
“La lechería de Zacarias” (1986), “Las calenturas de Juan Camaney” (1988), “Tres lancheros muy picudos” (1989), “El rey de los taxistas” (1989) y “La Corneta de mi General” (1989) fueron algunas de las películas cuyo humor en doble sentido y picardía mexicana fue aprobado por el público de la época.
“Era otro México”, recuerda César Bono de esa era. “Han de caber 50 cines de ahorita, de salas chiquitas, en lo que era el Metropólitan o el Palacio Chino. No se volvieron a llenar cines de ese tamaño nunca jamás”, dijo.
“Era una maravilla, nos critican porque era una sola fórmula, ¡claro que sí! así como también fue una sola fórmula las películas de rancho, como “Allá en el rancho grande”. El cine es una industria y siempre se hace por modas. Cuando nosotros hicimos ese género, la moda era comediantes y las mujeres guapas, se hizo durante muchos años”, explicó.
Además del cine y el teatro, donde fue parte de “Malcom contra los eunucos”, “La isla” y “El caso Dreyfus”,César Bono ha inmortalizado su trabajo con sus múltiples participaciones en la televisión, aunque asegura: “estoy más enamorado del teatro y del cine que de la televisión”.
“No creo que en México haya alguien que haya hecho más unitarios que yo. Estuve en “La familia Burrón” (1978), en “Mi secretaria” (1978-1982), “Hogar dulce hogar” (1982-1984), “Hospital de la risa” (1986-1988)… un chingo de programas. Telenovelas también hice pero hay muchos actores que hicieron más telenovelas que yo”, comentó.
En toda esa experiencia, mencionó, “nunca me casé con un personaje de televisión, ni ahorita con este que ya va a cumplir 20 años, ‘Frankie Rivers’. No es lo único que he hecho. En “Mi secretaria” me llamaba César Ramírez, en “Hogar dulce hogar” era César, porque era mi matrimonio de la vida real”, rememoró el actor, considerando que su papel en la serie “Vecinos” no está por encima de ninguno otro que haya realizado.
Sobre la razón por la que se considera más entusiasta del teatro y del cine, es porque en la televisión “la que es chingona es la cajita mágica; en el teatro no, en el teatro sí están los actores, están los directores, igual en el cine”, asegura.
Staff de Vecinos. / Foto: @vecinosoficial
“Ahí lo chingón no es César Bono, la chingona es la televisión. Si sacas a todos los que hacen televisión hoy, mañana el público ve a otros y les vale que sean otros. Aquí (en el teatro) con la gente enfrente, no cualquiera. Pero la tele es la tele”, aseguró.
Siguiendo el tono de humildad, el actor consideró que ningún actor es inmortal, ni siquiera los que han logrado trascender con décadas de trayectoria. “Los actores van y vienen. Mi primera obra fue al lado de López Tarso, Ancira y Héctor Bonilla, con esos cabrones no trabajó cualquier cabrón. Pero no eran inmortales ninguno de ellos. Quien te diga somos inmortales, es un mamón”, dijo el actor.
Si bien el actor es reconocido por el público cuya edad le permitió verlo en el cine y en la televisión desde los años 70, César Bono ha entrado en el imaginario de nuevas generaciones prestando su voz a “Matte”, el personaje carismático de la saga “Cars” de Pixar, a quien ha interpretado en tres películas y la serie animada “Cars Toons: Disparates de Matte”.
César Bono. / Foto: Nadya Murillo / El Sol de México.
“He estado en la calle y algún niño está haciendo un berrinche, me le acerco, le digo yo “soy Matte” y dejan de llorar “nomás” de oírme. Sí me hizo entrar a otra generación, sin lugar a dudas. También “Frankie Rivers”. Me dicen “deme un autógrafo”, pongo César Bono y se quedan así como “este cabrón”, pero les digo yo soy ‘Frankie Rivers’, y ya saben quién soy”.
El actor, que en 2024 recibió la Medalla Eduardo Arozamena de la Asociación Nacional de Actores (ANDA), por más de 50 años de trayectoria, se ha mantenido cerca de la actuación a pesar de atravesar problemas de salud.
En 2018, sufrió ocho infartos cerebrales y uno cardiaco. Actualmente, padece hemiplejia, lo que quiere decir que la mitad de su cuerpo está paralizada. Aún así el actor se mantiene presentando “Defendiendo al cavernícola” y otros proyectos, por ejemplo la película “V de Victor”, que estrenó en 2024.
“Soy hemipléjico y con una mano espástica, que quiere decir esta mano ya se murió antes que yo ”, reveló el actor. “El otro día había un viejito que se estaba viendo el pene y le dijo: si nacimos el mismo día, ¿por qué te mueres antes? A mí qué bueno que se me murió la mano, porque el otro anda jalando”, dijo entre carcajadas.
En cuanto a la motivación del porqué sigue trabajando, dice, es porque “necesito comprar el súper”. “Amo al público, amo el escenario, pero necesito comer, y mis hijos y nietos también. Siempre he trabajado porque no soy hijo de presidente”, dijo el actor, quien confía que los productores lo siguen llamando “porque soy capaz, soy un cabrón que tiene oficio, que tiene 50 y tantos años trabajando. Me sale a toda madre mi trabajo”.
Las funciones en el Nuevo Teatro Libanés, los lunes a las 20:00, mencionó César Bono, se mantendrán, con el objetivo de cumplir en cartelera 25 años el próximo octubre. Además, en este inicio de año grabará la nueva temporada de “Vecinos”, programa que cumple 20 años durante 2025.