Día naranja y las violencias simbólicas
Hace unos días mientras caminaba en plena luz del sol por el centro de la ciudad, un hombre me siguió por varias cuadras hasta que tuve que refugiarme en una tienda. Tuve miedo físico, de que me alcanzara.
Estaba “sensible” por la “huida” en la calle y la agresión de esa fémina, me retraumatizó de alguna manera. Una violencia pone en peligro la vida y la otra, la valida.














