“La esquina del olvido”
Era una mañana cualquiera. De esas que parecen no tener nada especial, hasta que algo rompe la rutina para siempre. Doña Matilde, una mujer de 82 años, salió como cada día rumbo al mercado.
Pero también nosotros, como ciudadanos, debemos cambiar la cultura de “solo voy tantito rápido”. Porque ese “tantito” puede significar la vida de alguien.
A los conductores:
• Reduzcan la velocidad en zonas peatonales.
• No usen el celular mientras manejan.
• Miren dos veces antes de girar.
• Recuerden que el peatón siempre tiene prioridad, y más aún si es un adulto mayor.
A nuestros adultos mayores:
• Crucen solo por las esquinas y pasos marcados.
• Eviten hacerlo en avenidas con flujo alto sin acompañamiento.
• Utilicen bastones con reflejantes o prendas visibles.
• No confíen en que los vehículos se detendrán: confíen en su prudencia.
Y a todos los ciudadanos:
Denuncien cualquier imprudencia o abuso vial al 089. No se trata de castigar, sino de prevenir. La denuncia ciudadana salva vidas cuando la autoridad actúa y la comunidad se involucra.
Construir una ciudad segura no depende solo de leyes o multas: depende de cultura, educación y empatía. De entender que las calles son de todos, pero la vida, de cada uno.
Hoy, el llamado es urgente: bajemos la velocidad, subamos la conciencia. Porque cuidar a nuestros mayores no es un acto de compasión: es un acto de justicia y gratitud.
Hagamos del respeto una costumbre y de la precaución, una muestra de amor. Por doña Matilde, y por todos los que caminan más despacio que nosotros, pero con más historia en sus pasos.
Hacer el bien, haciéndolo bien.
@LuisWertman

















