Ni una más, ni una menos
Lo que vivió la presidenta Claudia Sheinbaum no es un hecho menor ni un incidente aislado. Es la muestra más cruda de la violencia estructural que enfrentamos las mujeres todos los días, incluso en los espacios de mayor poder.
Lo ocurrido no solo indigna, también duele, avergüenza y nos confronta como sociedad. Si una mujer que encabeza el país es acosada, ¿qué destino depara a millones de mexicanas que viven esta violencia en silencio?
El acoso no distingue cargos, edades ni contextos. Es una práctica que busca recordarnos, una y otra vez, que el cuerpo de la mujer es visto sin respeto ni consentimiento. Y eso, en pleno siglo XXI, es inaceptable.
No nos van a intimidar. No daremos ni un paso atrás.
Senadora de Zacatecas por Morena
















