Misterio y romance en Blade Runner 2049
Harrison Ford vuelve a ponerse en la piel del cazador de replicantes Rick Deckard
EFE
replicantes.
En ese contexto y midiendo sus palabras, precisa que el agente K “trata por todos los medios de encontrar algún tipo de conexión, de interacción humana”.
Durante la entrevista, que ofrecen conjuntamente, Ford y Gosling dan señales de tener buena química y en algún momento bromean con su diferencia de edad. Gosling tenía dos años cuando se estrenó la película original y Ford 40.
“Le gusta bromear sobre los pañales que llevaba y aún sigo llevando, así que no vayamos por ahí”, sostiene Gosling provocando la risa de su compañero, que le devuelve la pelota: “En todo caso, yo estoy más cerca de llevar pañales que tú”.
Ford concede que el filme mantiene el tono “noir” y de “pesadilla existencial” que tenía la primera, pero preocupado por la promoción, matiza: “no confundamos terrible con aburrido, no es un paseo por el parque pero hay tensiones, misterio”.
Gosling acude al rescate: “de alguna forma, como en la original, la pesadilla tiene algo de hermosa y romántica”.
Desde el punto de vista estético, si Ridley Scott -que se ha mantenido como productor ejecutivo del nuevo proyecto- envolvió al espectador con sus atmósferas húmedas y humeantes, oscuras pese a las luces de neón, Villeneuve promete apabullarlo siendo fiel a ese estilo.
Filmada en Hungría, la mayor parte en Blade Runner 2049 llegará a los cines de todo el mundo el próximo 6 de octubre.























