Parrillas argentinas se vuelcan a las entregas
Los restaurantes en Argentina buscan platillos alternativos para que la comida no pierda calidad al llegar a la casa de los comensales
Reuters
Pero al igual que otros populares locales de comida, las sillas en Don Julio están vacías hace casi dos meses por una cuarentena nacional contra el coronavirus y, para seguir abierta, ahora está funcionando como una carnicería de alta calidad.
Pablo Rivero, el dueño de Don Julio, dijo que el objetivo es mantener vivos la atmósfera y espíritu de la parrilla.
Las entregas, con base en un menú limitado, vienen con instrucciones para asegurar que los alimentos sean consumidos en el nivel de calidad más cercano al de un restorán.
La pandemia del coronavirus ha recortado la demanda global de carne bovina de Argentina, debido al cierre de muchos restaurantes en Europa y en Asia, comentó el presidente del Consorcio de Exportadores de Carnes Argentinas ABC, Mario Ravettino.



























