Ante violencia, familia
Lo hacen no tanto con palabras y consejos, sino con el ejemplo de su vida. Los hijos aprenden el respeto a los demás, el trabajo honrado, la tolerancia recíproca, la prioridad de la familia y de Dios.
ILUMINACIÓN
“Toda esta realidad preocupante comienza en la familia: una sociedad que no protege a la familia se desprotege a sí misma. Lo que estamos viviendo es una sistemática desestructuración familiar que genera, inevitablemente, una desestructuración social.
Los datos son alarmantes y no podemos ignorarlos: familias desintegradas, violencia intrafamiliar y en ambientes escolares, adicciones que destruyen la vida de los jóvenes.
ACCIONES
Obispo Emérito de San Cristóbal de las Casas















