De la pluma de Miguel Reyes Razo / El oficio de escritor de Luis Spota (II)
Se dice :
“Carlos Fuentes es un escritor de lujo. Ya en la Preparatoria, cuando era estudiante ganó varios concursos de cuento.
“Ese Spota es un reportero, un periodista. No tiene el roce mundano de Fuentes que creció en la diplomacia. Conoce varias naciones. Sabe del mundo…
“Luis Spota narra sin rebuscamiento. Spota nos pone frente a la realidad. Escritor que cumple con la máxima condición: entretener. Me encanta”, Francisco Martínez de la Vega.
Spota ve que su obra enriquece el catálogo de “Letras Mexicanas” del Fondo de Cultura Económica. Junto a Juan Rulfo y “El Llano en Llamas”. Y también se edita y queda en esa sección “La Región más Transparente”.
“Parece que se impuso la influencia del embajador Rafael Fuentes en favor de su hijo…”
Spota da con una frase feliz: “Olía sueño…”
Destaca la belleza de Sara. Mujer muy joven que atrae miradas atrevidas y piropos vulgares. Mujer del payaso mayor. Una adolescente fresca y ágil. Se suma un fornido muchacho que se las ve con el oso. Lo alimenta y procura aprender pequeñas “gracias”.
“Producto perfecto para venderlo en la televisión. Raúl Macías -el Ratón- tiene todo para meter millones al negocio de Emilio Azcárraga Vidaurreta.”
“La Sangre Enemiga” se transformará en película.
Reportero -desde fines de 1968- de la Agencia Mexicana de Noticias, en Paseo de la Reforma número 107 -junto al ahora inútil hotel Reforma- la señora Lya Engel me ordenó:
“A la medianoche empieza la filmación de “La Sangre Enemiga”. Por Culhuacán. Meche Carreño, David Reynoso, Leticia Robles -“El Rostro del 68” de El Heraldo de México- y Juan Miranda .
Y fui.
Vivía - cuando la entrevisté- en la calle Peña y Peña. Frente al cine Acapulco. En una vecindad.
“Vecinos me apodan La Bruja”.
Noté que decía:
“Fui a un coptel…
“Tengo que ir al doptor…”
Tenía que seguir la filmación. Órdenes de Lya Engel, la esposa del fino don Francisco Fe Álvarez. Don Paco para todo el que lo trató.”


















