Elena Poniatowska: testimonios de historia
Presidente de Canaco CdMx
Las opiniones vertidas en este artículo son responsabilidad de quien las emite y no de esta casa editorial. Aquí se respeta la libertad de expresiónHablar de la escritora, novelista, editora y cronista Elena Poniatowska es hablar de un gran ser humano, con un enorme sentido se responsabilidad y compromiso social, que mira con detenimiento el acontecer nacional, a sus personajes a los cuales conoce y habita como los antiguos narradores del realismo ruso los hacían: adoptando su mentalidad, gestos, gustos y en especial, sus recuerdos, permitiéndoles salir a la luz en su basta y destacada obra literaria, dejándoles ocupar la escena con voz propia.
Una gran novelista que mira a sus interlocutores y los escucha con sabiduría paciente, atenta a las anécdotas vitales, pendiente de las pequeñas historias cotidianas de toda la gente que conoce. Por ello, para el Consejo Directivo de la Cámara de Comercio de la CdMx y, en especial para mi, es un gran orgullo haberle realizado, el día de ayer, un merecido homenaje a las más genuina y sencilla pensadora mexicana, quién siempre se ha distinguido por estar más interesada en escuchar y hacerse eco de los problemas de otros que en prodigarse con sus opiniones o análisis. Su literatura, memoria y palabra siempre serán distinguidas en la cultura de México.
Son innumerables los testimonios y reconocimientos que Elena Poniatowska ha recogido a lo largo de su amplísima trayectoria vital y literaria. En una entrevista que le hicieron para la revista 7 Días en el año 1971 le preguntaban sobre su ideología. Y la respuesta era: “Soy de origen polaco. ¿Cuál es la ideología de los polacos? Son gente que se lanzaba con caballos en contra de los tanques. Es una ideología un poco quijotesca, literaria, idealista, pero no es una ideología concreta ni activa…”. La escritora nos muestra pues, su enorme sentido de modestia, al escribir como un ciudadano con responsabilidad social y sentido cívico.
Periodista, escritora y profesora. Nació con el título de princesa Hélène Elizabeth Louise Amelie Paula Dolores Poniatowska Amor. Posee una amplia trayectoria literaria, ha tocado casi todos los géneros literarios, novela, cuento, poesía, ensayo, crónicas y también cuentos para niños y adaptaciones teatrales. Vive en México desde 1942, cuando por la Segunda Guerra Mundial su madre emigró al sur de Francia, y posee la nacionalidad mexicana desde el año 1969. Después de una formación inicial en lengua inglesa y castellana, en 1949 realizó sus estudios en Estados Unidos, hasta regresar a México en 1953. En esa época comenzó a trabajar en el periódico Excélsior, donde a través de una entrevista diaria retrató la realidad de su país en los años cincuenta. En 1955 publicó su primera novela, Lilus Kikus y en 1971 obtuvo el premio literario Xavier Villaurrutia por La noche de Tlatelolco, testimonios de historia, aunque lo rechazó.
Compagina su labor periodística con la literaria y en los noventa publica Todo México (1990), Tinísima (1991) -sobre la vida de la fotógrafa italiana Tina Modotti-, Paseo de la Reforma (1997), Todo empezó en domingo (1998), Cartas de Álvaro Mutis a Elena Poniatowska (1998), Las soldaderas (1999), Juan Soriano, Niño de mil años (1999). La también profesora de literatura y periodismo en los Institutos Kairós y Nacional de la Juventud (INJ), escribió las crónicas de la matanza estudiantil del 2 de octubre de 1968; el terremoto de 1985 en Ciudad de México, o el conflicto de Chiapas en 1994, además de promover el taller literario El Grupo. Fue socia fundadora de la Cineteca Nacional y de la editorial Siglo XXI. Además, ha estudiado la figura de importantes personalidades de la cultura como la poetisa mexicana sor Juana Inés de la Cruz y el muralista mexicano José Clemente Orozco, a través de cortos cinematográficos.
En su destacada participación en política Elena Poniatowska afirma que, –“La corrupción es un cáncer que afecta a la implementación de muchas políticas públicas, tanto educativas como de salud y otros ámbitos. Está muy descuidado el funcionamiento del gobierno, en general. Ha lo largo de más de 90 años existe un problema de malas administraciones de los recursos públicos, un gran desperdicio y despilfarro, poca vigilancia de rendición de cuentas, por eso la corrupción se ha extendido tanto y corroe a todas las políticas del gobierno, no sólo la educativa y la de seguridad, sino que resulta, un mal endémico de todo el aparato del Estado”.-
Así pues, durante nuestra Sesión Plenaria y con la asistencia del doctor Juan Ramón de la Fuente, secretario de Relaciones Exteriores y de la senadora Laura Itzel del Castillo Juárez, deseo reiterar que para la Cámara de Comercio, Servicios y Turismo de la Ciudad de México, que me honro en presidir, es un gran privilegio llevar a cabo un sentido homenaje y que Elena Poniatowska quede unida indisolublemente a nuestra organización empresarial.