Análisisjueves, 18 de diciembre de 2025
Fuera de Agenda / Génesis de la CATEM
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En marzo del 2021 frente a más de un centenar de integrantes de la Confederación Autónoma de Trabajadores y Empleados de México (CATEM) reunidos en Acapulco, el entonces senador morenista Pedro Haces Barba declaró que se habían acabado los “sindicatos rancios” que “apestaban, y que ya no caben en la nueva cultura laboral”. El líder nacional de esta organización y actual diputado federal guinda, encabezó en aquellos días la toma de protesta de Gilberto Antonio Luna Sánchez como secretario general de la CATEM en Guerrero.
De los “sindicatos rancios” donde los líderes “charros” del viejo priismo corrupto y corporativista servían para rendirle culto al caciquismo, se pasó a los gremios donde las prácticas corruptas y el corporativismo perduran, con el añadido que ahora acumulan señalamientos donde la extorsión, cobro de piso y ligas con grupos de tráfico de drogas son prácticas que han quedado documentadas por los órganos de inteligencia militar.
Luna Sánchez quien aparece en fotos de aquel evento levantando la mano junto al líder nacional de la CATEM, es un hombre de 57 años que estudió hasta la preparatoria en Acapulco, fue fichado por los servicios de inteligencia de la 27 zona militar en Guerrero desde que militaba en el PRI, donde era secretario general del Sindicato Nacional de Transportistas afiliado a la añeja CROC (Confederación Revolucionaria de Obreros y Campesinos).
Un reporte militar catalogado como “confidencial” lo vinculaba a “actividades ilícitas” relacionadas al sector de la construcción. “Es señalado por amedrentar, amenazar, extorsionar y cobrar piso a las empresas constructoras asentadas en Acapulco y parte de la Costa Chica, Guerrero, influyendo en determinar quién queda con algún proyecto de obra y los obliga a comprar el servicio de renta de maquinaria que él disponga”. Los Órganos de Búsqueda de Información (OBI) del 56 batallón de infantería, considerado una de las unidades más eficientes en su metodología de trabajo al operar en una área donde ha dado seguimiento a la guerrilla, el tráfico de armas, drogas, y hoy día a las redes políticas y delincuenciales que se han fusionado en la mayoría de los municipios guerrerenses, reportaron desde 2006 que Luna Sánchez fue relacionado en “narcomantas” con el grupo delictivo autodenominado Cártel Independiente de Acapulco (CIDA), encabezado por su entonces líder José Ángel Palacios Galeana, un individuo que fue capturado en agosto del 2020 en Michoacán acusado de homicidio, tráfico de drogas y extorsión.
El transporte agremiado y el sector de la construcción son una constante como fuentes de extorsión y financiamiento ilegal de líderes de la CATEM, según se desprende de documentos militares. El caso en la región de la Laguna, en Durango, con la captura hace una semana de Edgar “N” alias “el Limones”, acusado de extorsión y formar parte de la estructura del clan de los Cabrera, vinculado a los Zambada en el tráfico de drogas, es uno entre varios.
Lo mismo ocurre con casos de líderes del sindicalismo oficial en los estados de Veracruz, Querétaro y Oaxaca, donde incluso la prensa local ha reportado asesinatos. El deslinde del gobierno al diputado Pedro Haces del caso de Durango, no lo exime de lo que el Ejército ha documentado en Guerrero y otras partes del país.