Análisisjueves, 5 de junio de 2025
Fuera de Agenda / Junta directiva del narco
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Una “oficina” de reclutamiento de militares colombianos atribuida por el presidente Gustavo Petro a la organización criminal Junta Directiva del Narcotráfico, estaría detrás de la ola de paramilitares extranjeros que se han multiplicado en Michoacán, contratados por el autodenominado Cártel de Jalisco Nueva Generación (CJNG). Un grupo de ellos serían los autores de la colocación de minas antipersona que cobraron la vida de ocho militares pertenecientes al Escuadrón Antibombas de las Fuerzas Especiales del Ejército, el pasado martes 27 de mayo en el municipio de Los Reyes, donde horas después fueron detenidos 12 ciudadanos colombianos.
El Consulado de Colombia en México informó que 11 de los 12 individuos capturados por el Ejército, eran militares que formaron parte de las fuerzas armadas de aquel país, ocho fueron soldados profesionales con experiencia de una década en servicio, tres más fueron soldados regulares que prestaron servicio militar pero no se profesionalizaron. Todos ellos fueron reclutados por la Junta Directiva del Narcotráfico, una organización transnacional que surgió en los años 90 en Bogotá, caracterizada por el bajo perfil de sus integrantes quienes permanecieron varios años a la sombra de otras organizaciones colombianas como el cartel de Medellín, el de Cali y el del Norte del Valle. Su rasgo distintivo es su perfil empresarial, son “hombres de negocios” que no se inclinaron por ningún bando en las disputas del narco y crearon alianzas financieras con guerrillas y paramilitares. Según medios colombianos, administran una amplia red de laboratorios de procesamiento de cocaína en los Llanos Orientales, su red de lavado tiene conexión con Emiratos Árabes, y tienen inversiones de tiempo atrás en minas de esmeraldas en Boyacá y Cundinamarca.
Desde el año 2021 sus fundadores cumplieron penas de prisión en Estados Unidos y comenzaron a quedar libres, desde entonces han comenzado una serie de vendettas en Bogotá donde han sido asesinados comerciantes de esmeraldas, negocio que han utilizado como principal fachada para lavado de activos. La diversificación de sus intereses los tiene como principales socios de organizaciones criminales mexicanas como el CJNG, para quienes reclutan militares con preparación en explosivos y uso de drones.
El aumento de la presencia de militares retirados colombianos en México al servicio de grupos criminales actualizó la utilidad del protocolo sobre cooperación para capacitación, intercambio de información e inteligencia en materia de seguridad y defensa entre la Defensa Nacional, la secretaría de Marina, y el Departamento Conjunto de Inteligencia y Contrainteligencia del Comando General de las Fuerzas Militares de Colombia, cuya negociación data del 2021.
El acelerado proceso de descomposición en las zonas limítrofes entre Jalisco y Michoacán donde opera el CJNG, en alianza con grupos locales como “los Viagras” en la región de la Tierra Caliente michoacana, elevó el reto a las fuerzas armadas mexicanas que enfrentan a mercenarios con un alto perfil especializado, con experiencia en el uso de minas antipersona, algo que caracterizó al conflicto armado colombiano donde paramilitares y guerrillas le dieron tal uso que dejó a miles de personas mutiladas.