elsoldemexico
Análisismartes, 18 de noviembre de 2025

La marcha que el poder no quiso ver

Lo más grave, sin embargo, vino después.

Golpes. Gas. Empujones. Intimidación.

Un gobierno que alguna vez marchó contra los abusos, ahora guarda un silencio ensordecedor cuando él mismo los comete.

Y aquí es donde la contradicción se vuelve insoportable, casi ética.

Lo que vimos el 15 de noviembre fue otra cosa: fue una ciudadanía que dejó de esperar permiso.


Una ciudadanía que entiende que vivir sin miedo no debería ser un privilegio, sino un mínimo no negociable.


Una ciudadanía que ya no confía en los discursos, sino en los hechos —y los hechos apuntan a un país donde la violencia crece mientras el Estado, por conveniencia, mira hacia otro lado.

Esta marcha no fue contra México.

Fue por México.

Por un país donde no haga falta tomar las calles para pedir lo básico.

Por uno donde la seguridad deje de ser un eslogan de campaña y se convierta, por fin, en una prioridad real.


Por uno donde la protesta no se criminalice y donde la voz ciudadana no se caricature.

Porque, a diferencia de los gobiernos, la gente sí recuerda.


Especialista en temas de Planeación y Desarrollo

@gabysalido 

Las opiniones vertidas en este artículo son responsabilidad de quien las emite y no de esta casa editorial. Aquí se respeta la libertad de expresión

ÚLTIMAS COLUMNAS

Más Noticias