OpenAI asegura inversión en IA
A partir de este año, la empresa dirigida por Sam Altman operará como una corporación de beneficio público en Delaware
Reuters
OpenAI, conocida mundialmente por ChatGPT opera ya como una Corporación de Beneficio Público (PBC), una figura híbrida que combina fines de lucro con una misión social, con sede en Delaware.
Este movimiento busca asegurar los miles de millones de dólares necesarios para seguir desarrollando IA avanzada, un campo en el que OpenAI compite con gigantes como Anthropic y xAI.
En palabras de la compañía, “los cientos de miles de millones de dólares que las grandes empresas están invirtiendo en IA reflejan lo que realmente se necesita para mantenernos a la vanguardia”.
Las PBC son entidades con fines de lucro que, a diferencia de las corporaciones tradicionales, están legalmente obligadas a perseguir objetivos sociales y ambientales.
OpenAI explicó en su blog que actualmente funciona como “una organización con fines de lucro controlada por una organización sin fines de lucro, con una participación limitada en las ganancias para inversionistas y empleados”.P
Por otro lado, las PBC no reciben exenciones fiscales especiales, pero están obligadas por ley a informar a sus accionistas sobre su progreso hacia los objetivos de beneficio público.
Sin embargo, expertos como Ann Lipton, profesora de derecho corporativo en la Universidad de Tulane, advierten que esta obligación es limitada.
“La ley solo requiere que la junta equilibre su misión y los intereses de lucro, pero no garantiza que una empresa priorice sus objetivos públicos por encima de las ganancias”, señaló Lipton.
El modelo PBC podría permitir a OpenAI equilibrar los intereses de los accionistas con el beneficio público en sus decisiones estratégicas.
Este enfoque también podría inspirar a otras empresas tecnológicas a adoptar estructuras similares, impulsando un modelo de negocio más responsable y orientado al impacto social.
Aunque el modelo PBC tiene sus limitaciones, también representa una oportunidad para que OpenAI lidere con el ejemplo y demuestre que es posible crear tecnologías revolucionarias sin perder de vista su impacto social.
El debate no solo afecta a los accionistas e inversores, sino también a los usuarios y comunidades que podrían beneficiarse o verse afectados por el avance de la IA.




























