elsoldemexico
Análisismiércoles, 31 de diciembre de 2025

Cuando el dolor no admite consignas

Oaxaca vive horas de profundo dolor. Ante una tragedia, lo primero y lo único verdaderamente urgente es el respeto a las víctimas, a sus familias y a las comunidades que hoy atraviesan el duelo. Todo lo demás puede y debe esperar.

Hoy es importante subrayar algo que suele perderse entre el ruido: cuando hay coordinación institucional, el Estado responde mejor. 

Ese es el camino correcto: menos discurso, más Estado; menos consignas, más coordinación; menos oportunismo, más humanidad.

Habrá tiempo para las evaluaciones, para las preguntas necesarias y para las mejoras que deban hacerse. Pero ese tiempo no es cuando aún hay familias llorando y comunidades heridas.

Oaxaca merece respeto.

Las víctimas merecen silencio digno, no ruido político.

Y el país merece una conversación pública más humana, especialmente cuando el dolor está presente.

Hoy no toca debatir.

Hoy toca acompañar.

Las opiniones vertidas en este artículo son responsabilidad de quien las emite y no de esta casa editorial. Aquí se respeta la libertad de expresión

ÚLTIMAS COLUMNAS

Más Noticias