Países europeos, junto con Emiratos Árabes y Japón también piden una moratoria inmediata e integral de los ataques de Irán contra instalaciones de petróleo y gas
Los siete integrantes de la agrupación se mostraron felices por ver al army reunido por primera vez en tres años; su gira mundial los traerá a México en mayo
Dos veleros pertenecientes a la delegación mexicana del convoy Nuestra América salieron desde Isla Mujeres con 30 toneladas de alimentos, medicamentos, entre otros artículos
Marcos Orallena, relator especial de las Naciones Unidas sobre sustancias tóxicas y derechos humanos, dijo que nuestro país requiere mejorar su atención al tema del agua
¿Te quedas fuera de la conversación? Mandamos a tu correo el mejor resumen informativo.
Cada inicio de año trae una sensación única. No es solo cambiar de calendario, es la idea, a veces silenciosa y otras muy clara, de que tenemos una nueva oportunidad para hacerlo mejor que el año anterior. Dormir un poco más, movernos más, cuidar la salud, aprender algo nuevo, pasar más tiempo con la familia o simplemente vivir con menos prisa. No deben ser grandes ideas; son intenciones personales que suelen nacer con fuerza en la víspera de la noche vieja y diluirse conforme avanzan los meses, cuando la inercia del día a día nos gana.
Durante mucho tiempo, esos propósitos se escribían en una libreta, se repetían en nuestra cabeza con cada una de las uvas que comemos en las doce campanadas y, con suerte, sobrevivían unas semanas. Hoy, la tecnología puede jugar un papel distinto y mucho más útil. No como juez ni como presión constante, sino como acompañante sutil que ayuda a dar seguimiento a lo que queremos mejorar.
Existen aplicaciones diseñadas precisamente para convertir las intenciones en hábitos medibles. “Habitica”, por ejemplo, transforma los objetivos personales en un juego donde cumplir hábitos diarios se traduce en avanzar niveles, ganar recompensas y mantener la motivación sin sentirse obligado. Otras, como “Strides”, apuestan por un enfoque más visual y práctico, mostrando gráficas claras sobre el avance real de metas como leer más, hacer ejercicio o ahorrar dinero, ayudando a entender patrones y constancia con datos sencillos.
También hay plataformas enfocadas en el bienestar emocional. “Daylio” permite registrar cómo nos sentimos cada día y relacionarlo con nuestras actividades, mostrando de forma muy clara cómo ciertos hábitos influyen directamente en nuestro estado de ánimo. Otras, como “Finch”, utilizan un acompañante virtual que crece conforme cuidamos de nosotros mismos.
En temas de salud, relojes y aplicaciones de seguimiento físico han dejado de ser herramientas para atletas y se han convertido en aliados diarios. Plataformas como “Google Fit” o “Apple Health” monitorean el sueño, la actividad, el movimiento y niveles generales de bienestar sin exigir atención constante. No regañan cuando fallamos un día, simplemente nos ofrecen información para tomar mejores decisiones al siguiente.
Incluso en el hogar, la tecnología puede apoyar los propósitos de año nuevo. Sistemas que ayudan a monitorear el consumo de energía, como “LG ThinQ”, que puede decirnos cuánto consumen nuestro refrigerador o el aire acondicionado y ayudar a cuidar la economía familiar.
Cada inicio de año es una oportunidad para mejorar, ser mejores, perdonar y ser perdonados, pero sobre todo es una oportunidad para imaginar que todo puede ser mejor y que todo puede ser posible. Imaginar que podemos dar vuelta a la página del libro que estamos escribiendo, recordando lo mejor que nos pasó, aprendiendo y enseñando. Feliz 2026.