Hojas de Papel / ‘Voy a contarles un corrido muy mentado…’
El chiste es contar, relatar, explicar y causar estupor en quien escucha el mensaje que es al mismo tiempo descriptivo como sorprendente.
Por los años 1830, con la migración europea, introdujeron instrumentos provenientes de la polka alemana y el vals checo. Luego se agregaría el “bajo sexto” y ahí está todo el condimento: nacería el corrido como lo conocemos hoy…
Por supuesto hubo melodías tipo corrido referentes al periodo juarista y la intervención francesa en México: “Zuz, ziz, zas, ¡viva la libertad! ¿Quieres inquisición? ¡Ja-ja-ja-ja-ja-ja! Vendrá Pancho Membrillo y los azotará”…
O aquella tonada escrita por Vicente Riva Palacio en 1866, basada en el poema “Adiós oh patria mía”: “… ¡Adiós, mamá Carlota; adiós, mi tierno amor!”
“Escuchen señores oigan el corrido de un triste acontecimiento, que allá en Chinameca fue muerto a mansalva el gran insurrecto…” a la muerte de Emiliano Zapata…
O aquel “Cuántos jilgueros y zenzontles veo pasar, pero qué triste lloran esas avecillas; van a Chihuahua a llorar sobre Parral donde descansa el general Francisco Villa…”
En adelante la divulgación de corridos fue vasta en todo el país. Por variadas razones y circunstancias. Para reconocer o identificar a personajes que fueron parte de la historia local o regional, sus hazañas pero también sus tragedias o su propia personalidad dañina:
Como en “Juan Charrasqueado”: que lo mataron ¡nada más porque era! “borracho, parrandero y jugador; lo apodaban Charrasqueado … a las mujeres más bonitas se llevaba, de aquellos campos no quedaba ni una flor”. Uh. Nomás por eso.
“Mi vida es gris a veces, ni pa’ qué les cuento. Un hoyo negro, la gente solo te quiere hundir. Pero salí cabrón, de nada me arrepiento. No me detiene ningún puto que se cruce aquí, eah”.

















