Palabra de Antígona / No perder de vista a Grecia Quiroz
Su dicho trasciende a su pena. Llamó la atención su empatía al pensar y mirar a otra mujer, otra madre, en otra casa que llora la muerte de su hijo, el sicario abatido.
Viuda y militante, madre de dos huérfanos, comprometida hace tiempo con las madres y esposas buscadoras de todos los rincones de México.
Dijo en el funeral de Carlos Manzo Rodríguez, que no fue uno, fueron dos, y dos las mujeres, ella y la otra madre que no pudo evitar que su hijo atentara “contra la vida de mi Carlos (Manzo)”.
Periodista. Editora de Género en la OEM y directora del portal informativo semmexico.mx















