Mazda CX-5: balance perfecto
Es una SUV que se distingue por la extraordinaria calidad en los materiales y ensambles
Por Tania Licón
De entre las muchas cosas que nos llaman la atención de Mazda es la forma magistral con la que han adaptado su diseño KODO en todos sus vehículos, que si bien unifica a sus modelos, no significa que cada uno no tenga su propia identidad.
Desde el pequeño roadster MX-5 hasta la CX-9, cada uno de los integrantes de la familia Mazda sabe conquistar con sus cualidades, en función del segmento en el que participan.
En la parte frontal la parrilla cromada destaca de todo el cuadro y como sucede en los modelos de Mazda, las líneas laterales se extienden hasta los faros LED. Esto, en conjunto con los trazos inferiores de la fascia, le dan a la CX-5 cierta agresividad en la mirada.
La respuesta de la transmisión automática de seis velocidades a la que el motor está acoplado es rápida, y ejecuta cada cambio de marcha con suavidad; sin embargo, es en el modo Sport que permite prolongar las revoluciones hasta la zona alta del tacómetro.
Nos gusta mucho lo fácil que resulta ir rápido a bordo de la CX-5, así como la respuesta de la dirección, que se muestra precisa y con un nivel de solidez que de inmediato transmite mucha seguridad al volante.
La suspensión se percibe muy orientada al confort de los ocupantes.
Ficha Técnica
Precio desde $579,900.



























