Hojas de papel | Va que va, juventud
“Ser joven y no ser revolucionario es una contradicción hasta biológica”, escrituró el 2 de diciembre de 1972, en la Universidad de Guadalajara, el entonces presidente de Chile, Salvador Allende.
Ese día fue muy aplaudido por los jóvenes ahí presentes y muchos que no estuvieron pero que a lo lejos pararon la oreja al escuchar la noticia de aquel mandamiento. Son muchos los aludidos porque según la ONU se es joven cuando se tienen de 15 a 29 años de edad.
Ah, porque eso sí: los jóvenes tienen esa responsabilidad, la de llevar al mundo, a su país, a su entidad, a su municipio, a su campo, a sus mares, a sus mesetas, a sus sierras y montañas hacia el todo cumplido para todos.
En 1905, Albert Einstein, entonces un físico desconocido que apenas tenía 26 años de edad y que trabajaba en la Oficina de Patentes de Berna, Suiza, publicó su teoría de la relatividad especial. Fue el principio de lo que sería la nueva percepción del universo.
En México viven 31.2 millones de adolescentes y jóvenes de 15 a 29 años, de los cuales 10.8 millones son adolescentes de 15 a 19 años. Todos ellos están ahí y al mismo tiempo que tienen la ilusión de vida y el sueño de ese futuro que rechine de felicidad.
No obstante también es cierto que a diciembre de 2023 en México el 20.9 por ciento de los jóvenes de entre 15 y 29 años no estudian ni trabajan, según informe de la OCDE.
Pero sobre todo hay la otra juventud, la creativa, la de la ilusión por el día a día, la de la fuerza y fortaleza y la del sueño por un mejor futuro que se encuentra en el trabajo, en la educación, en la formación de sus entendederas.
Ah, porque eso de construirse a sí mismo, como ocurre con toda frecuencia en México, es cosa seria, es cosa de meterle duro al trabajo, pero sobre todo al estudio como única salida hacia una nueva ruta vital. De cada uno depende lo que sigue.
Hay jóvenes en el campo que trabajan de sol a sol. Están ahí y es su vida, acaso feliz, pero siempre productiva y creativa; los hay en las fábricas, en los talleres, en las empresas, en el trabajo rudo de las minas, de los servicios o también en la economía informal…
Los hay a raudales que estudian en preparatorias y universidades en las que aprenden por qué la O es redonda y en donde dialogan de sus libros preferidos, de sus materias preferidas, de su futuro preferido.
Agosto 12: Día Internacional de la Juventud: “Mi destino es el que yo decido. El que yo elijo para mí: ¿A quién le importa lo que yo haga?... ¿A quién le importa lo que yo diga?”
















